Tras el fracaso del RBA para cambiar la tendencia, la reunión de política monetaria del Banco de Suecia será seguida de cerca por un cambio esperado en el tono de la política monetaria. Consideramos que se llega a esta forma de pensar debido al reciente lenguaje del BCE y del Banco de Inglaterra en lugar de ser meramente el resultado de la mejora de los datos económicos.
Si bien los nuevos datos han sido positivos en términos generales, dudamos de que haya llegado el momento de revivir la historia de la reactivación.
El Banco de Suecia jugará un papel crítico al rechazar o confirmar el asunto de la divergencia en la política monetaria. Recientemente, un miembro del Consejo de Administración declaró que el QE fue menos eficaz, lo que aumenta la probabilidad de que el banco central elimine los indicios de medidas adicionales de QE. Si bien este es un ajuste ligeramente alcista, dudamos de que tenga consecuencias graves para la fortaleza del SEK.