A pesar de la falta de noticias políticas y económicas, el dólar de EE. UU. ha borrado casi por completo las pérdidas de las últimas semanas, que hicieron caer el Índice dólar a 88.25, otro mínimo de varios años. El dólar inició la semana sobre una base sólida a pesar de que los inversores estadounidenses no tuvieron actividad por el Día del Presidente. Desde entonces, el dólar siguió escalando posiciones respaldado por el aumento de las tasas de los Estados Unidos, sobre todo en el extremo corto de la curva de rendimiento. De hecho, el rendimiento del bono a 2 años de Estados Unidos avanzó al 2,25 % pese al aumento de las expectativas de inflación; la inflación de equilibrio de 2 años alcanzó el 2,03 %.
En cuanto a los diferenciales de tasas de interés, se observa que las tasas de Estados Unidos están aumentando más rápido que las de sus pares del G-10. Para el mercado de divisas, esto tiene consecuencias inmediatas, ya que los puntos a plazo sobre el AUD/USD ahora son positivos (más allá de 2 meses de vencimiento). Esta es la primera vez desde marzo de 2001 que los puntos a plazo a 1 año se movieron por encima del umbral neutro. Ahora costará alrededor de 20 puntos básicos por año tomar posiciones largas en AUD contra el USD. La situación es casi similar con el dólar de Nueva Zelanda. Los puntos a plazo a 1 año no están en territorio positivo aún, pero están a punto de cruzar la línea.
Las consecuencias de esta nueva situación son significativas para los inversores. A partir de ahora, será costoso para los inversores tomar posiciones cortas en USD contra esas monedas y realmente podría actuar como un desincentivo para que los inversores especulen con un dólar más débil. En otras palabras, esta nueva configuración debería incluso beneficiar al billete verde.
La agenda es bastante escasa en la jornada de hoy. Sin embargo, los operadores estarán observando de cerca las actas de la reunión del FOMC de enero en búsqueda de una pista sobre la trayectoria de las tasas de la Fed. La declaración publicada el 31 de enero se consideró como levemente de línea dura. Por tanto, será la oportunidad para validar este punto de vista. Creemos que estas actas no tendrán un gran impacto en el mercado, dado que las operaciones ya han descontado un alza de tasas en marzo. El mercado tendrá que esperar hasta entonces para acceder a un pronóstico actualizado. Esto podría ser un elemento de cambio, sobre todo si los miembros de la Fed corrigieran al alza el número de aumento de tasas para 2018.