El programa más controvertido del BCE hace feliz a Lagarde, la nueva jefe del BCE desde hace algunas semanas. Desde entonces, los economistas se han preguntado cómo se posiciona en MonPol. Ahora admitió que comprar bonos del Gobierno era una opción valiosa. Lo previsto y prohibido, salirse del guion: siempre nos quedará el BCE. Arthur L., analista londinense, me reitera que "el Reino de España y otros países de la Eurozona, como Italia, Portugal o Irlanda, han sido salvados por la mano del BCE. Compras masivas de bonos han servido de paraguas frente a las tormentas políticas sufridas recientemente (adiós a las mayorías y auge de los populismos e izquierdas reaccionarias) y las que están encima como el intento de secesión de la Cataluña española. A pesar de las enormes fisuras detectadas en la Unión Europea, el bloque ha logrado conjurar los peligros. Gracias al BCE se han evitado catástrofes financieras inducidas por la situación exterior, y aumentadas por los políticos de cada país (falta de comunicación y de diálogo, de empeño por resolver asuntos de vital importancia, entre ellos). No olviden, por supuesto, el calvario del Brexit.
Holger Zschaepitz@Schuldensuehner
¿Alguien se imagina lo que hubiera sucedido en el Reino de España sin la ayuda y asesoría del BCE? ¿Y qué hubiera pasado en Italia, tras sus referéndum de idas y de vueltas políticas? ¿O en Portugal, sin las directrices marcadas por la máxima autoridad monetaria europea? ¿O en Irlanda? Salvados, unos más que otros, por el BCE. Pero nada es eterno. ¿O sí? ¿Hasta cuándo?
Hablo con uno de mis gurús favoritos:
"Media Europa crece como puede. La otra media Europa no puede. Un puñado de secesionistas, muchos de ellos sin saber lo que significa ese fenómeno, no pueden imponer sus criterios a la gran mayoría, ni en España, ni en Bélgica, ni en Francia ni en Italia. Ni ayer, ni hoy ni mañana. En el Siglo XXI los paraguas son más fuertes y resistentes. La Unión Europea lo ha dicho alto y fuerte: NO al secesionismo europeo y NO a gobiernos que quieran ponerse a la Unión Europea por montera".
"Europa no ha permitido una República italiana fantástica, que prometía felicidad y carpe diem para todos por los siglos de los siglos. Pero, ¿quién va a pagar esa fiesta imposible? Nadie. La prima de riesgo disparó en su momento, pero los bonos están bajo control del BCE, la mano de dios. A ver qué pasa ahora".
Tampoco va a permitir desviaciones ni en España ni el resto de los países. La Bolsa está en el mejor nivel del año, gracias, por supuesto, a la otra gran mano que mece la cuna de los mercados. A Wall Street. Las turbulencias políticas en casi toda Europa han dejado sin argumentos a muchos gestores. El dinero es miedoso y el mundo inversor global no es solo España, Italia, Europa. Hay otras áreas donde invertir. La Bolsa no debe olvidar que Europa nos protege en lo político y en lo económico. Por fortuna.
Siempre nos quedará el BCE y Europa. En un mundo global, volver a las cavernas es imposible. España ha sido uno de los 11 países fundadores del euro que más ha crecido desde 1999 y se mantienen excelentes expectativas. Los políticos, de uno y otro color, no deben dejar que España entre en una parálisis preocupante.
La Bolsa, en fin, no debería perder los papeles, pese a la agitación y al miedo, que genera tanta y tan intensa incertidumbre. No hay mal que cien años dure.