Las bolsas europeas cerraron ayer con ligeras caídas en una jornada de escasa actividad, en la que algunos de los principales mercados del continente, como fue el caso del alemán, se mantuvieron cerrados por festividad local. Cabe resaltar que dos factores de corte geopolítico entraron ayer en juego, aunque su impacto fue limitado y sectorial.
Así, los atentados del pasado fin de semana en Londres pasaron, como viene siendo habitual, bastante “desapercibidos” para los mercados con excepción de los valores relacionados con el ocio y los viajes, entre ellos los de las aerolíneas, que fueron los que peor comportamiento tuvieron durante la jornada.
Por su parte, la decisión de seis países árabes, liderados por Arabia Saudita y Egipto, de romper relaciones con Catar, país al que acusan de apoyar al terrorismo islamista y a Irán, tuvo un impacto “confuso” en el precio del crudo. De esta forma, en un primer momento la noticia provocó un fuerte repunte del mismo en los mercados asiáticos, rebote que posteriormente se fue difuminando por completo, lo que llevó a esta variable a cerrar la sesión con nuevas pérdidas.
El temor de los inversores es que estas tensiones entre países integrantes de la OPEP puedan llevarles a no respetar el acuerdo alcanzado para reducir sus cuotas de producción. Interpretación un poco “cogida con alfileres” que parece que ayer se impuso en el mercado, lo que llevó también a los valores relacionados con esta materia prima a cerrar el día en negativo.
Por último, señalar que la persistente debilidad de los precios de los metales hizo que las compañías mineras y metalúrgicas también tuvieran un “mal día”.
En el ámbito macroeconómico, señalar que, tal y como se esperaba, los índices adelantados de actividad de los sectores de los servicios, correspondientes al mes de mayo, ratificaron la fortaleza por la que atraviesa la economía de la zona euro, la cual probablemente esté creciendo en el segundo trimestre de 2017 a una tasa intertrimestral cercana al 0,7%. Buenas noticias para la renta variable de la región, ya que las cotizadas se enfrentan a un escenario macroeconómico cada vez más “atractivo”.
Por otra parte, y en lo que hace referencia a la bolsa española, señalar que las acciones del Banco Popular (MC:POP) volvieron a protagonizar la jornada con una nueva caída que, sumada a las de las sesiones precedentes, han hecho perder a la entidad más de la mitad de su capitalización en unos pocos días.
No obstante, lo que más nos preocupa es que la solución parece cada vez más compleja a medida que se deteriora la cotización. Seguimos recomendando a los particulares no intentar tradear el valor dado el elevado riesgo de operar en él en estos momentos.
Destacar, por último, que el resto de bancos cotizados fueron capaces de desmarcarse del mal comportamiento de las acciones del Banco Popular (POP) lo que indica que los inversores son capaces de “discriminar”, al entender que los problemas de la entidad son individuales y no afectan al sector bancario español en su conjunto.
Por lo demás, señalar que Wall Street también tuvo ayer un día tranquilo, en el que la atención de los inversores se centró en la presentación que hizo Apple (NASDAQ:AAPL) de sus nuevos productos. Ello no sirvió para impulsar las acciones de la compañías, que sufrió ayer algunas tomas de beneficios, algo normal en un valor que lleva acumulado en lo que va de ejercicio una revalorización del 33%.
Por su parte, destacar que las acciones de Alphabet (NASDAQ:GOOGL) (matriz de Google) “acompañaron” ayer a las de Amazon (NASDAQ:AMZN) en el objetivo de superar los 1.000 dólares, cerrando ambas por encima de este nivel. En este mercado los sectores que mejor lo hicieron fueron el energético, a pesar de la caída del precio del crudo, y el bancario. En sentido contrario, los sectores de las utilidades y de las materias primas fueron los que peor lo hicieron.
Para finalizar, señalar que hoy esperamos que las bolsas europeas abran ligeramente a la baja. Esperamos un repunte en los volúmenes de contratación, aunque muchos inversores creemos que se van a mantener al margen de los mercados a la espera de acontecimientos.
Así, y como ya comentamos ayer, el próximo jueves los mercados tienen tres citas que pueden hacer cambiar su curso en un sentido u otro: i) las elecciones legislativas británicas, cada vez más imprevisibles al haber entrado en juego la variable “terrorismo”; ii) la reunión del Consejo de Gobierno del BCE, en la que creemos que la entidad seguirá mostrándose ligeramente a la “defensiva” por lo que pueda pasar; y iii) la comparecencia ante un comité del Senado de EEUU del exdirector del FBI, comparecencia que puede poner en aprietos al presidente Trump y elevar la ya de por sí alta tensión política en Washington.
Además, en Italia se comenzará a tramitar en el Parlamento la nueva ley electoral, para la que existe un gran consenso entre los grandes partidos políticos del país. Todo hace prever que la ley será aprobada a principios de julio, lo que podría conllevar la celebración de elecciones presidenciales a finales de septiembre u octubre, fecha extraña para un país que nunca ha celebrado elecciones después del mes de junio.
No obstante, la necesidad de que se aprueben los Presupuestos Generales de 2018, algo que el presidente de la República, Sergio Mattarella, el único que tiene poder para convocar elecciones, considera muy importante para la estabilidad del país, podría evitar este escenario que no gusta nada a los inversores, ya que podría volver a generar incertidumbre en torno a la viabilidad de la zona euro.