Berlín, 17 oct (EFE).- Los principales institutos de estudios económicos de Alemania advirtieron hoy de que la crisis del euro no está resuelta todavía, aunque se haya logrado cierta estabilidad gracias a los mecanismos acordados en los últimos años y a la intervención del Banco Central Europeo (BCE).
"Los instrumentos creados en los últimos años para estabilizar los mercados y el anuncio del BCE de que intervendría en el mercado de deuda bajo determinadas condiciones han tranquilizado de momento la situación, pero no son una solución a largo plazo", dicen los institutos en su informe de otoño, presentado hoy.
"Una parálisis de los esfuerzos para crear un orden sólido en la zona euro o un debilitamiento de la voluntad de consolidación y de hacer reformas en los países en crisis pueden causar nuevas tensiones en los mercados financieros", agregan.
Los institutos van más allá y advierten de que la intervención del BCE, aunque ha logrado cierta tranquilidad a corto plazo, puede haber tenido también efectos negativos al rebajar la presión sobre los países en crisis para hacer reformas.
La política monetaria expansiva del BCE, con el mantenimiento de intereses bajos, ha ayudado a la coyuntura de los países en crisis pero, según los economistas, ya están viéndose sus limitaciones.
Una nueva bajada de los intereses, según el informe, "no daría impulsos importantes a la coyuntura en los países en crisis porque los problemas que existen en el sector bancario todavía no están resueltos".
"La clave para la recuperación económica la ven los institutos en la depuración del sector bancario", añade el documento.
En el saneamiento y la resolución de las entidades financieras en crisis, según el informe, deben responder primero los propietarios de los bancos, en casos excepcionales los ahorradores con depósitos por encima de cierto nivel -como se acordó en Chipre-, y las cargas que queden pendientes deben ser asumidas por los estados nacionales.
"Una participación europea en las viejas deudas sólo puede ser el último recurso", sostiene el informe.
Un posible recrudecimiento de la crisis de la deuda en Europa es, junto a la crisis del presupuesto en EEUU, uno de los riesgos que los institutos ven para la situación de la economía alemana.
"La economía alemana está en el otoño de 2013 al comienzo de un periodo de auge", dicen los institutos en su informe conjunto, en el que pronostican un crecimiento del PIB germano del 1,8 por ciento para 2014 después del 0,4 por ciento en este año.
El índice de desempleo, según el pronóstico, pasará del 6,9 por ciento este año al 6,8 por ciento en el próximo, mientras que los presupuestos públicos tendrán un superávit del 0,1 por ciento del PIB en 2013 y del 0,3 por ciento en 2014.
La inflación, mientras tanto, seguirá siendo moderada con un 1,6 por ciento en 2013 y un 1,8 por ciento en 2014.
Los institutos consideran que parte del superávit debe utilizarse para la reducción de la deuda, con lo que quedará todavía margen para hacer inversiones en infraestructura y en educación y para hacer una reforma fiscal eliminando lo que se conoce como "progresión fría".
La progresión fría es un fenómeno que en ocasiones puede llevar a que un alza salarial termine llevando a una pérdida de ingreso real, debido al efecto combinado de la inflación y un cambio de tarifa fiscal.
Por otra parte, al lado de la necesidad de reformas en los países en crisis, los institutos advirtieron del peligro de que la buena situación coyuntural actual lleve a la política alemana a dar marcha atrás a reformas que se realizaron en el pasado y que han dado sus frutos.
En el informe participaron el Instituto de Estudios Económicos (DIW) de Berlín, el Instituto ifo de Múnich, el Instituto de Investigación Económica de Halle (IWH) y el Instituto de Investigación Económica de Renania-Westafalia (rwi) de Essen. EFE