Lisboa, 12 nov (EFE).- La troika empezó hoy su sexta inspección a Portugal coincidiendo con la visita de la canciller alemana, Ángela Merkel, dos interlocutores a los que el Gobierno luso pretende convencer de que apoyen sus planes de "reindustrialización".
Así lo explicó ante decenas de empresarios portugueses y alemanes el ministro de Economía luso, Álvaro Santos Pereira, quien defendió que dada la relevancia de los ajustes realizados en el país, "ha llegado el momento de que Europa retribuya".
El Ejecutivo de Portugal, de signo conservador, prepara un paquete fiscal con el que quiere aumentar la competitividad de las empresas, reducir la burocracia y potenciar la inversión extranjera, aunque para ello necesita el visto bueno de la troika.
Los técnicos de la Comisión Europea, el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) conocidos con ese apelativo llegaron hoy a Lisboa para evaluar la situación financiera del país.
Durante las próximas semanas analizarán la ejecución del programa de ajustes y reformas acordado con las autoridades lusas a cambio de un rescate de 78.000 millones de euros concedido en mayo de 2011.
Esta evaluación trimestral, la sexta desde que se concedió la ayuda financiera, servirá también para conocer la opinión de la troika sobre los incentivos fiscales que prepara el Gobierno.
Está previsto, además, que se avance en los planes para acometer una reforma de las funciones del Estado que permita ahorrar 4.000 millones de euros anuales.
"Llegó el momento de que Europa apoye en la práctica aquello que defiende en la teoría", defendió Santos Pereira en referencia a la adopción de planes que fomenten el crecimiento junto a las medidas de austeridad ya aplicadas.
El ministro de Economía consideró "fundamental" que la UE no sea "fundamentalista" y no bloquee "los pocos caminos que existen para crecer".
Portugal atraviesa hoy la peor crisis de su historia reciente, con una economía que cayó el 1,7 % en 2011, perderá un 3 % este año y se estima que cierre 2013 con un retroceso cercano al 1 %, a lo que se suma una tasa de desempleo superior al 15 %, una cifra que no se recuerda en el país.
Santos Pereira insistió en la importancia de crear "incentivos a la inversión" a nivel fiscal y lograr que empresarios e inversores extranjeros se encuentren con un mercado menos burocratizado de lo que está actualmente y con un mejor sistema jurídico.
"Cometimos errores en los últimos años cuya factura estamos pagando ahora y continuaremos haciéndolo en el futuro. No puede haber ninguna duda de que pretendemos pagar todas nuestras deudas integralmente, con trabajo, esfuerzo y crecimiento", incidió.
El Gobierno portugués se ha situado durante los últimos meses del lado de las tesis defendidas por Merkel sobre cómo resolver la crisis a nivel europeo, y apuesta por el cumplimiento a rajatabla de los objetivos de déficit y a la aplicación de límites al gasto futuro.
El Gobierno luso precisó este fin de semana que confía en que el resultado de este sexto examen de la troika sea positivo, condición imprescindible para que la UE y el FMI liberen un nuevo tramo del rescate de Portugal, del que ya se han entregado más de dos tercios. EFE