En lo que va de 2013, el aumento del tipo de cambio (oficial) – dólar contra peso – ha sido aproximadamente 21%, mientras que si tomamos los últimos tres meses la tasa anualizada de devaluación se acerca al 30%.
Estos números ponen en evidencia que el tipo de cambio es una variable a considerar tanto en el planeamiento financiero como en el diseño de carteras aunque dada la situación en el mercado de cambios – cepo cambiario – no es posible cubrirse de manera directa.
Dentro del mercado de capitales, podemos lograr cobertura de riesgo cambiario a través de los instrumentos dollar linked ya explicados en diferentes entradas de Carta Financiera. Otra alternativa de creciente popularidad es el ROFEX.
El ROFEX es el mercado donde se operan derivados – futuros y opciones – financieros y agrícolas. Los derivados tal como su nombre indica son instrumentos cuyo valor se deriva del precio de otro activo (financiero o agrícola en este caso). En este artículo nos focalizaremos sobre los futuros de dólar.
¿Qué es un futuro de dólar? Es un contrato por el cual el comprador (vendedor) se compromete a recibir (entregar) determinada cantidad de dólares a un precio fijo en una determinada fecha. En ROFEX, estos contratos tienen cotización. Por ejemplo, el contrato de dólar a marzo de 2014 cotiza a $6,69.
¿Esto quiere decir que para Marzo del próximo año el dólar oficial cotizará en $6,69? No necesariamente. A medida que nos acerquemos al vencimiento (Marzo) es probable que el precio del contrato sea similar al precio (spot) del dólar, pero mientras tanto puede tomar valores muy diferentes.
Según la teoría financiera, el precio de un futuro de dólar (y de cualquier activo financiero) depende del precio del spot (el tipo de cambio del día) y de la diferencia entre las tasas de interés en pesos y en dólares. Por lo tanto, proyectar el tipo de cambio a través de los futuros de dólar puede inducir a un gran error.
Una manera un poco más intuitiva para entender los precios de los futuros, es considerar la tasa implícita en los mismos. Por ejemplo, el precio (ajuste) a Marzo implica un tasa anualizada del 31% (Ver Tabla) respecto al valor del spot, lo que significa que el costo de cubrirse del riesgo cambiario a Marzo es del 31%.
¿Cómo se operan los futuros? En ROFEX los contratos están estandarizados y por lo tanto presentan características propias de este mercado. Entre lo más relevante, podemos destacar:
Activo subyacente: Dólares estadounidenses al tipo de cambio de referencia del BCRA.
Liquidación: No hay entrega del activo subyacente, sino que se liquidan los pesos provenientes de las diferencias de cotización. Hoy por hoy, esto parece obvio ya que nadie entregaría dólares a la cotización oficial.
Tamaño y vencimiento del contrato: Cada contrato es de USD 1.000, y el vencimiento del mismo es el último día hábil del mes de referencia.
Garantía y márgenes: Cuando se opera futuro de dólar, no hay movimiento de pesos hasta la fecha de la liquidación, y por lo tanto las partes deben poner en garantía activos para asegurar el cumplimiento. Sin embargo, la garantía requerida no es por el monto de la operación, sino un margen que varía según del plazo del contrato pero que no supera el 10%.
Este último punto es una de las ventajas de este mercado, ya que nos permite un alto grado de apalancamiento. Por otra parte, la garantía puede integrarse en activos financieros tales como títulos públicos o acciones, es decir que si tenemos estos activos en cartera nuestro costo de oportunidad de operar Rofex se reduce al mínimo.