Nadie sabe más que nadie. Al final va a ser eso. Así de fácil, así de sencillo. Quizá nadie regula a nadie, quizá porque el regulador es regulado y así "n" veces, como se aplica en matemática financiera. Quizá sea un problema de estamentos obsoletos o quizá que las instituciones ya no son lo que eran.
Todo tiene su razón de ser o, al menos, debería tenerlo. Es un cruce de caminos, una espiral sin sentido, un velero con velas flameando en medio de un desierto.
Eso de la Fed, no puede ser, ahora no, hoy no, y mañana tal cual hoy mucho menos.
Que un regulador, institucionalizado, opaco, al servicio de NO al ciudadano con intereses distorsionados y con ajustes y políticas perturbadoras en los mercados y en los ciudadanos. Díganme, ¿de verdad que la Fed aplica un modelo sesudo y consensuado?. Otro perrito piloto para el caballero que su boleto ha sido el seleccionado.
Cuando Premios Nobel discrepan de sus teorías, hay potenciales paises emergentes, la evolución tecnológica rompe froteras, los poderes fácticos crecen, los lobbies se acrecientan, la distribución de la riqueza se atomiza y el analfabetismo ya no es un problema en los paises desarrollados. Todo ello hace que quizá algunos modelos predictivos presenten variables obsoletos, desgastados que no reflejan los condicionantes necesarios para hacer servir al ciudadano el desarrollo que necesita. El "stand by" empieza a ser una constante y la incapacidad de la Fed, su representante oficial de lo que todos esperábamos y no ha sido.
Quizá no sea así y quizá sea de otra manera, pero cuando la ideología se convierte en sentimiento, se convierte en problema lo uno y lo otro.