El dólar recuperó fuertemente posiciones ante el euro y la libra Esterlina en la tarde del miércoles, en un movimiento que pareció ser una toma de beneficios de los rallíes alcistas que, en distinto ritmo y momento, observaron las divisas europeas.
El clima enrarecido en los mercados, producto de la falta de acuerdo en el Congreso de Estados Unidos para aprobar el presupuesto y terminar con el llamado "shutdown" está haciendo mella en la moneda líder, que no acierta a recuperarse en todos los frentes, y apenas lo hace en forma errática contra algunas de sus rivales.
La sesión europea del lunes no cambia el panorama general del mercado. El dólar sigue presentando movimientos dispares en sus cruces principales, y así como el euro recupera posiciones ligeramente, como también el yen y la libra Esterlina, el dólar canadiense, el dólar australiano y el peso mexicano pierden terreno en forma simultánea.
Si bien el lunes no parece ser un día para recordar, la semana sí ofrecerá datos de interés para los inversores, que pueden darle movimientos a las monedas principales.
Del lado de Reino Unido, el anuncio de política monetaria del BoE, que se espera sin cambios pero con una votación no unánime en cuanto a la prosecución del plan de compra de activos, aparece como la principal referencia. La libra llegó en los últimos días a sus máximos de varios meses, aunque el viernes pasado cedió posiciones rápidamente, en la creencia de que el BoE no cambiará los tipos de interés durante un largo tiempo, al menos hasta que la tasa de desocupación de Reino Unido caiga por debajo del 7%, algo poco probable en los próximos meses.
La presentación del presidente del BCE, Mario Draghi, en Nueva York, prevista para el jueves, también reviste interés, de cara al futuro inmediato del euro, una moneda que creció fuerte en los últimos días al amparo de la debilidad del dólar, y a pesar del casi crónico pesimismo que exhibe Draghi en sus presentaciones.
El yen, sin fundamentales desde Japón a la vista, sigue tomando fuerza ante la incertidumbre que genera la situación de Estados Unidos antes mencionada. Sin embargo, pocos dudan de que la divisa nipona retomará su camino bajista en el corto plazo.
Mientras todo esto sucede, los futuros del índice Dow Jones parecen anunciar una baja pronunciada en la sesión americana: ya perdieron la ganancia obtenida desde el 6 de septiembre pasado.