Si las perspectivas fundamentales de los precios del petróleo le tienen confundido, no es el único. Nosotros también lo estamos.
Recientemente, Arabia Saudí asumía una estrategia de riesgo cero con respecto a la producción. El Reino ha dicho que no aumentará la producción hasta que haya pruebas de demanda. Los saudíes mencionaron incluso la actual situación en el norte de Italia al explicar su razonamiento. Rusia tampoco ha aumentado la producción.
La Agencia Internacional de la Energía cree que el mercado del petróleo ha alcanzado su punto máximo, y no cree que la demanda vuelva a los niveles previos al COVID debido al teletrabajo y el cambio hacia la energía verde. También considera que las reservas actuales son suficientes para satisfacer la demanda.
Por otro lado, hay quienes prevén que el precio de la materia prima regresará hacia el nivel de 100 dólares una vez terminen las medidas de confinamiento.
Nosotros creemos que el enfoque de la agencia es, cuando menos, chocante sinceramente, ya que hace apenas cinco semanas, declaraba que las reservas estaban descendiendo "muy, muy fuertemente", y —curiosamente— esto ocurrió antes de que la OPEP sorprendiera al mundo diciendo que mantendrán sus reducciones de producción pandémicas. ¿Y ahora qué?
Las reservas han estado aumentando durante estas últimas cuatro semanas. Sin embargo, el aumento es insignificante en el contexto de una reactivación de la economía mundial en la que los viajes volverán a reanudarse incluso aunque algunos continúen trabajando desde casa.
¿Cómo explicar entonces este giro de 180º de la Agencia Internacional de la Energía, una de las organizaciones petroleras más respetadas del mundo? No podemos. Pero el equilibrio entre la oferta y la demanda observado en los gráficos técnicos indica que los precios se disponen a subir.
Hay que tener en cuenta que, aunque las noticias en este momento se centran en que el WTI desciende por quinta jornada consecutiva —la caída más larga de la materia prima en un año, incluyendo lo peor de la pandemia— incluso tras la discreta orientación de la agencia sobre el petróleo, el precio se ha visto respaldado en el nivel de 63,80 dólares desde que cruzara por encima de ese nivel el 5 de marzo.
Ese precio no es aleatorio. Coincide con los máximos anteriores, registrados el 25 de febrero. El hecho de que el nivel de resistencia anterior se convirtiera en nivel de apoyo es revelador.
Revela un cambio en las expectativas. Los traders que habían estado vendiendo aprendieron la lección y ahora están usando ese nivel como punto de entrada de compra.
Observemos que, antes de que el precio sobrepasara el nivel de 63,80 dólares el 4 de marzo, había intentado hacerlo un día antes, alcanzando nada menos que 64,86 dólares intradía, pero cerró en 63,83 dólares, justo en el nivel de resistencia. Desde entonces, el precio ha caído por debajo del nivel de soporte de 63,80 dólares tres veces: el 9, el 10 y el 17 de marzo.
No obstante, las tres veces cerró por encima de ese nivel. Y, durante la jornada de negociación de hoy, el precio alcanzó el nivel de 63,80 dólares, al centavo, y luego repuntó hasta el área de 64 dólares.
Pero si es una conclusión predecible que el precio ha alcanzado su punto máximo y que el aumento de las reservas asfixiará la demanda según las proyecciones de la Agencia Internacional de la Energía, ¿de dónde viene la demanda que acabamos de describir?
Además, incluso aunque el precio caiga por debajo del nivel de 63,80 dólares, eso no requiere que el equilibrio oferta-demanda vuelva a inclinarse hacia la venta.
El precio ha estado operando dentro de un canal ascendente desde que tocara fondo en noviembre. Ahora se está corrigiendo debido a la recogida de beneficios, tras haber alcanzado la parte superior del canal. No sólo se espera que eso pase, sino que sería saludable. Los precios a menudo se dirigen hacia un canal descendente para después subir, una forma demostrada de mantener un repunte sostenible.
Hay que tener en cuenta que la caída correctiva está abarrotada, lo que da fe de una lucha entre compradores y vendedores, indicando fuerzas iguales. Esto de ninguna manera ilustra el sacrificio de una venta masiva.
Este rango congestionado que sigue a los Tres Soldados Blancos de principios de marzo —una formación de velas japonesas alcistas compuesta por tres velas largas (por primera vez desde mayo de 2020) que tiende a ser precursora de un repunte más largo— es el comportamiento típico del patrón de bandera descendente. El rango ajustado es el producto de los alcistas afortunados que disfrutaron del salto del 8,75% después de que la OPEP sorprendiera anunciando que mantenían las actuales reducciones de producción, frente a los traders que toman el relevo porque creen que aún queda más de este movimiento y están considerando una compra en la caída.
Estrategias de trading – Configuración de posición larga
Los traders conservadores deberían esperar a un repunte al alza, y luego esperar un movimiento de retorno para determinar el apoyo continuo, antes de comprometerse.
Los traders moderados podrían entrar en una posición tras la ruptura
Los operadores agresivos posicionarse en largo con una orden de minimización de pérdidas cercana, en caso de que el nivel 63,80 se mantenga, siempre que entiendan que el patrón aún no se ha completado y acepten el mayor riesgo de posicionarse antes que el resto del mercado para una mayor recompensa. La gestión del dinero es crucial.
Aquí tenemos un ejemplo:
Ejemplo de operación
Entrada: 64 dólares
Orden de minimización de pérdidas: 63 dólares
Riesgo: 1 dólar
Objetivo: 68 dólares
Recompensa: 4 dólares
Relación riesgo-recompensa: 1:4
Nota del autor: Hay muchas maneras de abordar esta operación. Esperamos que se produzca un repunte que impulse el precio más allá de la marca de 70 dólares e incluso algo más, pero eso podría implicar una reacción brusca. En el trading, todo es cuestión de compensación, entre riesgo y recompensa, pérdida y oportunidad. Debe encontrar lo que se ajuste a su presupuesto, tiempo y temperamento. Hasta que aprenda a hacerlo, corra sólo pequeños riesgos, con el propósito de aprender, no de lucrarse, o no aprenderá