Por Laura Sánchez
Investing.com - Tres años y medio después de la celebración del referéndum, Reino Unido abandona este viernes la Unión Europea.
“Con una visión de marcado carácter económico, el país impulsó de forma decidida el mercado común aunque también fue un firme defensor de la ampliación de la UE a los países del Este de Europa. Reino Unido y la UE comienzan ahora un periodo transitorio, en teoría hasta finales de año, para sellar la futura relación comercial y política entre ambos bloques. El acceso del sector financiero al continente y de la flota pesquera comunitaria a las ricas aguas británicas del Mar del Norte serán dos de los asuntos más espinosos a tratar en meses venideros”, explican en Banca March.
En este “periodo de transición” hasta finales de año, el país británico tiene que sacar partido ahora de sus puntos económicos fuertes, pero también lidiar con los débiles. “Pese a la buena evolución del mercado laboral, el Banco de Inglaterra (BoE) avisa de la ralentización económica a causa de la elevada incertidumbre por el Brexit y reduce sus previsiones de crecimiento para la economía británica”, apuntan en Renta 4 (MC:RTA4).
Concretamente, para este año, la institución reduce la tasa hasta el 1,2% desde el 1,7% anterior, para 2020 la sitúa en el 1,5% desde 1,7%, y para 2021 en el 1,7% desde el 1,9%.
Azad Zangana, economista y estratega senior en Schroders (LON:SDR), afirma que, “con la disipación de la incertidumbre política, las encuestas de empresas privadas están empezando a señalar un repunte de la confianza empresarial, que debería traducirse en una recuperación de la inversión y del crecimiento del PIB”.
Sin embargo, “Carney ha advertido que, si las señales positivas no se traducen en la mejora esperada del crecimiento, puede estar justificada la flexibilización de las políticas”, añade esta experta.
Por su parte, en Link Securities resaltan que “el BoE, ante las dudas que transmite el escenario macro británico y con la posible aparición de algunos síntomas de recuperación, ha optado, y ello a pesar de la debilidad de la inflación, por mantener sin cambios sus tasas de interés de referencia a corto plazo dado que no tiene mucha más munición y utilizarla en estos momentos podría no estar del todo justificado”.
Según estos analistas, “quizá sorprenda el mayor optimismo sobre el devenir de la economía británica que transmite el comunicado del Comité, pero también es verdad que con una menor incertidumbre en relación al proceso del Brexit y con el desempleo en mínimos multianuales, no se puede descartar que la economía británica esté comenzando a recuperarse, algo que señalan ya algunos indicadores adelantados de actividad”.
Tipos de interés
El mercado está dividido en cuanto a las perspectivas de movimientos de tipos de interés para este año. Renta 4 destaca la probabilidad del 51% de que asistamos a un recorte de tipos en la reunión del próximo mes de mayo.
Por otra parte, hay expertos que creen que el BoE no realizará movimientos. “Seguimos pronosticando que los tipos de interés de Reino Unido se mantendrán durante todo el año 2020, con una posible subida única del 0,25% en 2021”, apunta Zangana.
Algunas dudas sobre el Brexit
Donny Kranson, gestor de renta variable europea de Quality Growth (Vontobel (SIX:VONN) AM), explica que "las preguntas sobre Brexit no han terminado” y afirma que “Reino Unido tiene que establecer un acuerdo comercial con su mayor socio comercial, la UE, antes de que termine el periodo de transición. Normalmente, esto lleva años de negociación. Si el acuerdo no se alcanza, o se extiende, aún podríamos enfrentarnos a un Brexit duro”.
Por otra pate, Kranson señala que el país británico “también tiene que negociar acuerdos comerciales con otros países y, una vez más, no es una tarea sencilla. Como no se conocen cuáles serán las reglas del comercio, es difícil para las empresas hacer planes para el futuro, lo que probablemente pesa sobre el crecimiento. Europa ya ha advertido al Reino Unido que, si sus normas difieren demasiado de las de la UE, tendrán menos acceso al mercado europeo. Esto incluye la fiscalidad de las empresas, las ayudas estatales, las normas ambientales y las leyes laborales. Europa también advirtió al Reino Unido que tienen que hacer controles de los bienes que van a Irlanda del Norte desde Gran Bretaña después del Brexit - como se aceptó en el acuerdo de retirada - a pesar de que el Johnson sigue diciendo que no habrá controles”.
“Para compensar algunos de los aspectos negativos, el primer ministro, Boris Johnson, tiene una gran mayoría y puede impulsar políticas expansionistas en materia de infraestructuras, vivienda y transporte, mientras que es probable que el Banco de Inglaterra mantenga bajos los tipos de interés. Juntos, pueden compensar parte del menor crecimiento derivados de la paralización de la inversión empresarial debido a la incertidumbre”, concluye el gestor.