Nueva York, 25 abr (EFE).- Wall Street dio hoy un paso atrás para tomar impulso y poder enfrentarse a la que se presenta como una dura semana en el parqué neoyorquino, que se verá inundado por la publicación de resultados empresariales de gigantes estadounidenses como Coca-Cola, 3M, Caterpillar o Amazon.
Los inversores también tendrán una importante cita el miércoles, cuando el presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Ben Bernanke, realizará una inédita comparecencia de prensa tras la importante reunión sobre política monetaria que mantendrá a partir de mañana la Comisión del Mercado Abierto del banco central.
Wall Street analizará cuidadosamente las palabras de Bernanke, en las que tratarán de encontrar pistas sobre cuándo podría llegar el final del masivo estímulo económico de 600.000 millones de dólares que la Reserva está inyectando en el mercado mediante la compra de bonos del Tesoro.
Sin embargo, de momento no se espera que la autoridad monetaria se plantee un alza de los tipos de interés, que se encuentran por debajo del 0,25 % desde finales del 2008.
La expectación por los frentes macroeconómico y empresarial que traen esas citas dejaron poco margen hoy para que los inversores neoyorquinos se alteraran por la noticia de que el ritmo de venta de casas nuevas en este país aumentó un 11,1 % en marzo y se ubicó en 300.000 unidades anuales, por encima de las 290.000 que habían calculado los analistas.
La noticia apenas tuvo repercusión en un mercado que está muy centrado en la presente temporada de difusión de cuentas en Estados Unidos, cuyo inicio comenzó algo cojo de la mano del fabricante de aluminio Alcoa pero que luego ganó fuerza con los resultados de las tecnológicas Intel y Apple.
A partir de mañana comienza una nueva tanda de números que los inversores analizarán en detalle para tomar el pulso al brazo empresarial estadounidense, de la mano del fabricante de bebidas Coca-Cola (-0,29 %), la tienda por internet Amazon (-0,3 %), el grupo 3M (-0,16 %) o la aerolínea Delta (1,33 %).
También se conocerán esta semana otros importantes resultados como los de las petroleras Conoco Phillips, Exxon y Chevron, la aeronáutica Boeing o el fabricante de maquinaria industrial Caterpillar, todos ellos pesos pesados en Wall Street.
Por ello no sorprendía que este lunes, huérfano de cuentas de relevancia y en el que los inversores todavía sufrían la pasividad típica del primer día después de un largo fin de semana -el viernes el parqué neoyorquino estuvo cerrado por la festividad del Viernes Santo-, los principales índices de Wall Street registraran cambios moderados.
Así, el Dow Jones de Industriales, la principal referencia de la Bolsa de Nueva York, bajó el 0,21 % para acabar en 12.479,88 unidades, y el selectivo S&P 500 perdió el 0,16 % para cerrar a 1.335,25 puntos, mientras que el índice compuesto del mercado Nasdaq avanzó el 0,2 % para terminar en 2.825,88 enteros, animado en este último caso por los avances de las tecnológicas.
Sí que se miró con lupa otra vez el mercado de las materias primas, y en particular el de los metales preciosos, que hoy volvía a dejar claro que la mezcla explosiva de su función de "inversión refugio" en estos momentos de inestabilidad internacional y la debilidad del dólar los están convirtiendo en una inversión muy deseada.
Así los contratos más negociados de oro, los de vencimiento en junio, sumaron este lunes 5,3 dólares la onza y terminaron a 1.509,1 dólares, con lo que batieron su sexto récord histórico consecutivo y se reafirmaron sobre la simbólica cota de los 1.500 dólares la onza.
La escalada de las últimas seis sesiones de este metal precioso -por el que hoy se llegaron a cerrar contrataciones a 1.519,2 dólares la onza- está impulsando también a la plata, ya que se coloca como una "inversión refugio" menos costosa que el oro, de manera que hoy cerró a 47,14 dólares y flirteó con la posibilidad de alcanzar los 50 dólares. EFE