París, 29 may (EFE).- El primer ministro francés, Jean-Marc Ayrault, mostró hoy sus reservas respecto a la posibilidad de que el ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble, se coloque al frente del Eurogrupo, al considerar que la población está "cansada" ya del clima de austeridad reinante.
"Todavía no estamos en ese punto", indicó Ayrault en una entrevista concedida al diario "L'Express", que le preguntó si la llegada del ministro alemán como sucesor del luxemburgués Jean Claude Juncker es una hipótesis posible.
El líder del Gobierno francés recalcó que "la gente está cansada de este clima de austeridad sin perspectivas, que crea argumentos para los populistas" y subrayó que la prioridad actual reside en el crecimiento "para que la población mire de nuevo al futuro con confianza".
"Los alemanes han hecho muchos esfuerzos de cara a su reunificación, son exigentes sobre la capacidad de cada país de controlar sus cuentas públicas. Pero el problema en la actualidad está en el crecimiento y en el abismo que se abre entre el Norte y el Sur", concluyó en esa intervención.
El primer ministro añadió que no tiene miedo de que la relación entre Francia y Alemania se tense por sus diferencias respecto a la manera de abordar la crisis en la eurozona, si esas divergencias permiten que la situación avance.
"Lo que quieren los alemanes es claridad, no confusión. La claridad es también la franqueza. Las cosas todavía no están cerradas. Por ejemplo, la tasa sobre las transacciones financieras es un tema que puede avanzar. Y sobre Grecia - indicó- deseamos, igual que los alemanes y la mayoría de los griegos, que siga en la eurozona".
Ayrault reiteró la opinión francesa de que la salida de Grecia del euro "sería una catástrofe" en primer lugar para ese país, pero también para el resto por las consecuencias "desestabilizadoras" que podría tener sobre la zona euro.
"Hay que decirles (a los griegos) que Europa no les va a dejar caer, principalmente utilizando mejor los fondos estructurales, pero también que tienen que hacer reformas, por ejemplo fiscales", apuntó el primer ministro francés.
Para Ayrault "no se puede hacer nada sin la adhesión de la población griega" y ese apoyo "comienza por el respeto", indicó.
De esta forma lanzó una crítica velada a la directora gerente del FMI, Christine Lagarde, sobre quien se le había preguntado si hizo bien al reprender a los griegos al pedirles que pagaran sus impuestos. EFE