Investing.com – El Ibex comenzó la jornada al alza imitando el amago de rebote del precio del crudo, pero el cambio de sentido del petróleo ha arrastrado con fuerza a las bolsas europeas en su caída.
Esta situación ha condenado al selectivo español a poner fin a la sesión con una caída del 2,38%, alejándose mucho de la barrera psicológica de los 10.000 puntos y poniendo incluso en juego los 9.900 puntos (9.903,9 al cierre del mercado). El saldo en el acumulado del año ya se sitúa en niveles negativos del 0,06% para el Ibex 35.
De este modo, sólo FCC pudo salvar la jornada con avances del 0,68%, después de que el magnate mexicano Carlos Slim formalizase la compra del 25% de la constructora española.
En cuanto a las 34 compañías restantes, ArcelorMittal (MTS) lideró los recortes del día con un descenso del 3,65%; por delante de Grifols (GRLS), que cedió un 3,52% y DIA (DIDA), que cayó un 3,42%.
Mención especial merece Repsol, reflejo de lo que ha sido la jornada de hoy en el parqué madrileño. La petrolera que capitanea Antonio Brufau comenzó el día con un rebote auspiciado en las primeras intenciones alcista del petróleo y acabó siendo de nuevo castigada por los inversores, con una caída del 2,5%, por debajo ya de los 16 euros por acción.
La multinacional española también ha sido protagonista en el día de hoy por la convocatoria para esta misma tarde de su consejo de administración que abordorá la compra de la canadiense Talisman (TO:TLM).
La misma historia se repite en el resto de grandes plazas europeas. Además del petróleo y sus inmediatas consecuencias sobre la economía rusa, la dudas que despierta Grecia y la rebaja de la nota de Francia por parte de la agencia de calificación Fitch invitan a los inversores a seguir operando con el freno de mano puesto.
Así las cosas, el FTSE Mib registró el mayor retroceso de la jornada, con un descenso del 2,81%, por delante del Euro Stoxx 50 (-2,75%), el Dax (-2,72%), el Cac 40 (-2,52%) y el FTSE 100 (-1,87%).
Sin embargo, el aumento de los recelos que despierta la economía de la vieja Europa no se dejan notar en los mercados de deuda y el bono español a diez años ha vuelto a marcar un nuevo mínimo histórico del 1,786%, lo que permite a la prima de riesgo relajarse de nuevo por debajo de los 120 puntos básicos.