Fráncfort (Alemania), 8 nov (.).- La compañía alemana de suministro energético y de redes E.on (ETR:EONGn) tuvo un beneficio neto atribuido hasta septiembre de 1.169 millones de euros, lo que representa una caída del 69 %, tras la bajada de los ingresos por la caída de los precios mayoristas de la energía y porque el año pasado tuvo ingresos extraordinarios de operaciones con derivados.
E.on, que cae un 2 % en la Bolsa de Fráncfort a media jornada, informó hoy de que la facturación entre enero y septiembre fue de 69.243 millones de euros, una caída del15 %.
El resultado operativo de las operaciones continuas se redujo en los nueve primeros meses del ejercicio hasta 2.467 millones de euros (-37,1 % que un año antes).
En el negocio de redes de distribución de energía, la recuperación del mercado energético en Alemania distendió la situación de forma temporal y por ello subió el beneficio operativo bruto antes de extraordinarios (+19 %, hasta 4.856 millones de euros).
Los ingresos del negocio de suministro de energía a clientes se beneficiaron de la estabilización de los precios en los mercados mayoristas en comparación con la situación hace un año, cuando los precios de la energía fueron elevados e impactaron negativamente el resultado.
Por ello esta división obtuvo un beneficio operativo bruto antes de extraordinarios de 2.989 millones de euros (+111 %).
E.on dijo que prevé un impacto negativo en los ingresos del cuarto trimestre porque ha bajado los precios para millones de clientes de electricidad y gas después de que cayeran en el mercado mayorista.
El director Financiero, Marc Spieker, consideró que mantuvieron "un rendimiento operativo fuerte en el tercer trimestre".
A finales de 2023 E.on prevé invertir unos 6.100 millones de euros en la transición energética, 300 millones de euros más de lo previsto hasta ahora.
Las inversiones llegaron en los nueve primeros meses del año hasta más de 3.900 millones de euros, un 40 % más que un año antes, de esa cantidad más de 3.000 millones de euros fueron para expandir y digitalizar la infraestructura de redes.
E.on quiere invertir entre 2023 y 2027 un total de 33.000 millones de euros en sus redes de energía y el suministro de electricidad a sus clientes.
"Para lograr los objetivos políticos de la transición energética, la expansión de la redes de distribución se debe sincronizar con la expansión de las energías renovables", según E.on.
E.on confirmó sus pronósticos y prevé este año un beneficio neto antes de extraordinarios de entre 2.700 y 2.900 millones de euros en un entorno de mercado de mucha volatilidad debido a la incertidumbre en el suministro global y en la demanda, así como a la tensa situación geopolítica.