Barcelona, 18 may (.).- El consejero delegado de la promotora Culmia, Francisco Pérez, urge un pacto público-privado para solventar el déficit de viviendas en España que surja de "una reflexión serena" y de una dotación "adecuada" de los presupuestos en este ámbito, mientras que lamenta la política de "bandazos".
En una entrevista con EFE, Pérez ha reflexionado sobre cómo debería encarar España el desafío que plantea el mercado residencial, en especial en el sector de las viviendas asequibles, después de que recientemente el Banco de España haya alertado de que faltan unas 600.000 viviendas hasta el año 2025.
Para llegar a este número, la institución ha tomado las cifras de creación de hogares y la llegada de inmigrantes, y las ha comparado con los visados de viviendas.
"La vivienda es uno de los pilares del Estado y por eso debe contar con un presupuesto a la altura. No puede ser que la vivienda, junto a la dependencia, sean los dos patitos feos del gasto público en España", ha sostenido, tras lamentar que la inversión pública en términos de PIB para la vivienda esté muy por debajo de la de sanidad, la educación o las pensiones.
En esta línea, ha advertido de que, sin una política pública de vivienda bien dotada, se está "dejando fuera" a 1,6 millones de personas, con una situación "muy precaria" para acceder a una vivienda.
"Ahora que hay un Ministerio de Vivienda hay que consensuar políticas. Y llegar a una inversión del 0,45 % del PIB. Eso sería destinar 6.600 millones durante diez años (...) Olvidémonos de la lucha entre partidos", ha dicho.
Pide un pacto a largo plazo para la vivienda asequible
El CEO de Culmia pone el foco en la necesidad de "un pacto de cooperación a largo plazo" para construir vivienda asequible, aquella por la que se pagarían entre 600 y 800 euros de alquiler en una ciudad como Barcelona, un ámbito en el que la iniciativa privada sí estaría en disposición de entrar.
El primer ejecutivo de la promotora con sede en Barcelona, que procede de Solvia, la filial del Sabadell (BME:SABE), ha explicado que un estudio propio concluyó que España necesita una estrategia a diez años vista "como mínimo" para poner en el mercado entre un millón y un millón doscientas mil viviendas en todo el territorio.
Para materializar este plan, la sociedad inmobiliaria aboga por que las administraciones pongan el suelo a disposición del sector privado por un período de 65 años para construir vivienda asequible por un precio acordado. Pasado este período, el suelo volvería a la administración.
Pérez pide no olvidar también el estímulo de la compraventa "porque con pocas ayudas podemos solucionar el problema de 50.000 familias que se irían a la propiedad y liberarían 50.000 viviendas de alquiler".
Cataluña y las dificultades para movilizar suelo
El ejecutivo se ha mostrado decepcionado por el escaso interés que aprecia en Cataluña para movilizar suelo para estas viviendas, a diferencia de la respuesta que el plan de Culmia ha tenido en otros puntos de España. "Aquí estamos un poco paraditos", ha dicho.
"Lo volveremos a plantear tras las elecciones, pero está costando más de lo que creíamos. Encontramos otras ciudades como Málaga o Valencia que han sacado concursos con fórmulas de colaboración público-privadas similares", ha apuntado.
A su juicio, ante la falta de políticas públicas potentes, emergen iniciativas legislativas como la de la contención de los alquileres lanzada por el Gobierno o la intención de regular los alquileres temporales anunciada por la Generalitat en Cataluña, que considera no solucionarán el problema del acceso a la vivienda.
"Vamos a bandazos", ha apuntado, tras lamentar que no exista "una reflexión serena" entre los diferentes agentes del mercado inmobiliario y las administraciones públicas.
Pérez considera "discutible" la eficacia del control de alquileres y recuerda que "no hay experiencia ninguna de que haya funcionado a largo plazo porque lo que frena es la inversión".
Optimista con la evolución del mercado en 2024
Respecto a la evolución del mercado residencial para este 2024, el CEO de Culmia asegura que "las expectativas son buenas" por los anuncios de bajadas de los tipos de interés y las ofertas de interés a tipo fijo lanzadas por las entidades financieras.
"Lo hemos notado. Estamos sobrepasando las previsiones de este año. Estamos por encima del 100 % de venta sobre plano y en los tres primeros meses hemos acabado con un cumplimiento del 140 %", ha dicho.