Dublín, 19 dic (.).- El Gobierno del Reino Unido anunció hoy que han concluido los contactos con los partidos para analizar un paquete financiero que sirva de estímulo para restaurar el Gobierno autónomo, cuyo montante se ha elevado esta semana desde las 2.500 millones de libras (2.900 millones de euros) hasta una última oferta de Londres de 3.300 millones de libras (3.830 millones de euros)
El ministro británico para Irlanda del Norte, Chris Heaton-Harris, dijo este martes en Belfast que ha "llegado el momento" de que el Partido Democrático Unionista (DUP), segunda fuerza norirlandesa, decida si regresa al Gobierno autónomo de poder compartido, suspendido desde hace casi dos años, tras hacer esta última oferta para un paquete financiero.
Confirmó que las negociaciones mantenidas por ambas partes durante los últimos ocho meses "han concluido", si bien el DUP ya comunicó este lunes que no habrá un acuerdo para restaurar el Ejecutivo antes de las navidades.
"Es decepcionante que no haya un nuevo Ejecutivo en funcionamiento para aceptar esta oferta y ofrecérsela a la ciudadanía de Irlanda del Norte antes de Navidad. No obstante, este paquete está sobre la mesa y estará disponible desde el primer día de un nuevo Gobierno", subrayó Heaton-Harris.
Esas conversaciones han abordado asuntos relacionados con los arreglos comerciales posbrexit diseñados por Londres y Bruselas para la provincia y que, según el DUP, ponen en peligro la relación de Irlanda del Norte con el resto del Reino Unido.
El DUP abandonó hace casi 22 meses el Ejecutivo norirlandés por su rechazo al Protocolo del Brexit para Irlanda del Norte, que imponía controles fronterizos entre Gran Bretaña y la región a fin de evitar una frontera física en la isla de Irlanda, tal y como establecen los acuerdos de paz de 1998.
Asimismo, los unionistas vetaron después el Acuerdo Marco de Windsor, que sustituyó al protocolo e introdujo cambios, pero mantiene a la provincia dentro del mercado único comunitario para bienes y en el mercado interno británico.
Por ello, el DUP aún considera que ese pacto amenaza su posición en el Reino Unido y se niega a formar gobierno con el Sinn Féin, primera fuerza norirlandesa y defensor de la reunificación de Irlanda.