Este artículo se publicó en inglés el día 20 de diciembre de 2017
Por Ellen R. Wald
Los mercados probablemente se desacelerarán durante las vacaciones, pero existen algunas peculiaridades que podrían causar interrupciones de la producción y la distribución de petróleo según se acerque el fin de año y 2018.
1. La producción de petróleo de Venezuela lleva disminuyendo lentamente desde marzo de 2017 pero ahora la atribulada compañía petrolera nacional, PDVSA, está luchando para cumplir con los pedidos de petróleo crudo y productos refinados prometidos a sus clientes.
Los niveles de producción de petróleo de octubre han sido los más bajos desde los años 30 y PDVSA no ha podido pagar a sus proveedores de servicios. La situación financiera de la empresa es precaria. PDVSA no ha cumplido con ninguno de los pagos que le debe a la petrolera india ONGC por la inversión de la compañía de 450 millones de USD en un proyecto energético de Venezuela.
A pesar de que PDVSA fue capaz de reestructurar los 3.150 millones de USD que debe a Rusia, Venezuela todavía tendrá que hacer pequeños pagos a Rusia durante los próximos seis años. Dicho todo esto, PDVSA tiene 45.000 millones de deuda y la incapacidad de la empresa para extraer suficiente petróleo para cumplir los contratos de sus clientes augura un inminente incumplimiento en 2018.
2. Los problemas del oleoducto Forties del Mar del Norte siguen impulsando los precios del petróleo esta semana. A pesar de que Ineos (NS:INEO), la empresa propietaria del oleoducto, cumple por ahora con el plazo de reparación original de 2-4 semanas que anunció el 11 de diciembre, Ineos sigue todavía estudiando las opciones de reparación.
La buena noticia para la compañía es que las grietas no han aumentado durante la última semana. La mala noticia es que 80 plataformas han tenido que detener la producción (un descenso de alrededor de 450.000 barriles al día) y la refinería de Grangemouth sólo procesa la mitad de sus 200.000 barril al día habituales.
La empresa admite que aunque se está ciñendo a su pronóstico de 2 a 4 semanas para reiniciar la actividad del oleoducto, todavía es demasiado pronto para saber cuánto tiempo llevarán las reparaciones ya que aún no han comenzado. Si el cierre persiste más allá de la marca de cuatro semanas, impulsará aún más los precios del petróleo en enero de 2018. Sin embargo, todo parece indicar que este problema no persistirá durante el resto de 2018.
3. Las declaraciones del vicepresidente de Rosneft (MCX:ROSN) que ha insinuado que tal vez el mayor productor de petróleo ruso no está tan seguro de su capacidad para aumentar la producción de petróleo crudo en 2018 como lo estaba a principios de 2017. En junio de 2017, el director de Rosneft, Igor Sechin, proclamaba la capacidad de producción de la empresa y dijo a la prensa que si el acuerdo de la OPEP fracasaba, Rosneft estaría dispuesta a aumentar la producción.
En la última reunión de la OPEP, el ministro del petróleo de Rusia Alexander Novak señaló que la producción de petróleo ruso no podría aumentar en los próximos meses de invierno, pues la producción de petróleo de Siberia suele disminuir durante este periodo. En una reunión en Sochi a principios de esta semana, el vicepresidente de Rosneft reveló que el plan estratégico de la empresa incluye una posible ampliación del acuerdo de la OPEP más allá de 2018 y que tiene como objetivo apuntalar los activos ya existentes en lugar de los nuevos yacimientos.
¿Es ésta tal vez la forma de Rusia de admitir que los viejos yacimientos petroleros que han estado funcionando a tiempo completo los últimos años necesitarán un mantenimiento en 2018?
4. El sistema de inyección de agua del yacimiento Manifa de Arabia Saudita ubicado en el océano probablemente necesitará algunas reparaciones en 2018. Esto podría suponer el cierre del yacimiento, interrumpiendo el suministro de 900.000 barriles al día que produce.
No está claro cuándo y cómo tendrán lugar estos trabajos de reparación y hasta qué punto se verá afectada la producción, pero Aramco ya ha firmado contratos con la empresa italiana Saipem (MI:SPMI) para construir un nuevo oleoducto y actualizar el sistema de inyección de agua. Si la interrupción del suministro se prolonga, es posible, aunque no seguro, que Aramco pueda compensarlo con un aumento de la producción en otros lugares.