Mucha actividad y comentarios en lo referente a los bancos centrales. Les expongo a continuación lo que deben saber de cada uno de ellos, puesto que tendrá incidencia en el movimiento de las divisas y en las respectivas economías.
– El Banco Central Europeo (BCE) lanzó varios mensajes pero sin mojarse demasiado. Digamos que la subida de tipos de interés sería en el segundo semestre de 2019 y que el actual programa de compra de bonos seguirá reduciendo su cuantía y volumen de manera progresiva, teniendo la posibilidad de finalizar totalmente en el mes de septiembre o si fuese necesario (por la inflación), a finales de diciembre.
– La subida de las materias primas podría añadir presión a la inflación, algo que ya recogen los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos, por lo que los inversores empiezan a pensar en que la Reserva Federal (Fed) sí subirá los tipos de interés varias veces en lo que resta de año.
– El banco central de Suecia, el Riksbank, aplazó el momento de subir tipos de interés por primera vez en siete años y los mantiene en el mínimo histórico del -0,50% (desde febrero de 2016).
Su mensaje en 2017 era que la intensa actividad económica ayudó a aproximar la inflación al 2% después de estar mucho tiempo por debajo, pero para ello la política monetaria expansiva tenía que mantenerse en vigor continuar para que la corona sueca no se fortaleciera demasiado, por lo que no descartaban subir tipos de interés en 2018. Pero toca cambiar el mensaje, de manera que por el momento hay que olvidarse de cambios en las tasas.
– El Banco de Canadá (BoC) mantiene los tipos de interés en el 1,25%, aunque comentó que está preparado para aumentarlos como respuesta a la subida de la inflación, y es que la inflación está cerca del 2%, el objetivo establecido por la entidad.
la idea es que necesitarán en breve volver a subir los tipos de interés pero también necesitarán algún tipo de acomodación de política monetaria para mantener la inflación en el objetivo.
El próximo anuncio sobre tipos de interés será el 30 de mayo.
– El hecho de que el crecimiento del Reino Unido decepcionara (el PIB sube 0,1% durante el primer trimestre de 2018, situándose por debajo del 0,3% estimado y del 0,4% previo) ha llevado a que las probabilidades de que el Banco de Inglaterra (BoE) suba tipos de interés el 10 de mayo bajen, y es que hace semanas era del 70%, hace días del 50% y hoy están en el 20%. Como reacción, tenemos que la libra esterlina cayó el viernes.
La tasa de interés sigue sin cambios en 0,50%. De todas maneras, el mensaje es que cualquier subida en la tasa de interés se dará a un ritmo gradual y de forma limitada y si se animan a hacerlo el 10 de mayo sería la segunda subida de tipos después de que el Banco de Inglaterra los elevara el pasado mes de noviembre por primera vez en la última década.
– El Banco de Japón (BoJ) mantuvo hoy su programa de estímulo y pronosticó que la inflación en el año fiscal que comienza será del 1,8% (es el mismo pronóstico de hace tres meses). Así pues, mantenía sin cambios sus actuales políticas monetarias, dejando los tipos de interés en el -0,10%. Se espera por tanto que las previsiones de inflación de la autoridad monetaria se revisen a la baja en los próximos meses.
– Con una inflación por debajo del objetivo del Banco de la Reserva de Australia (RBA), no tendrán prisa en seguir a la Fed. Mientras que se espera que la economía de Australia se expanda por encima del 2,75%, no será lo suficientemente rápido como para forzar un aumento en los tipo de interés. De hecho, las minutas de la reunión del mes de marzo indican que los precios no registran cambios este año y un incremento de un cuarto de punto solo sería viable en la primera mitad de 2019.
– El Banco de la Reserva de Nueva Zelanda (RBNZ) decidió mantener sus tipos de interés en el 1,75%. La política monetaria seguirá siendo acomodaticia durante un período considerable de tiempo ya que sigue habiendo muchas incertidumbres. Las expectativas de inflación a largo plazo permanecen en torno al 2% y se espera que la inflación futura se incline hacia una tendencia ascendente. En todo caso, reconoce que la inflación se debilitará aún más en el corto plazo debido a la moderación en los precios de los alimentos y la energía.
– El Banco de Turquía elevó esta semana los tipos de interés más de lo esperado.
– El Banco de Hungría los dejó sin cambios.