EL HECHO más importante, ocurrido durante la semana pasada, sin dudas fue el anuncio de la Fed de que inyectaría 200.000 millones de dólares y acordaría nuevas medidas coordinadas con bancos centrales de la Unión Europea, Inglaterra, Suiza y Canadá, para aliviar las "presiones en la liquidez de los mercados de financiamiento". La noticia provocó primero euforia en los mercados pero muy pronto creció la impresión de que las medidas podrían no ser suficientes para evitar una recesión y, entonces, los operadores reaccionaron con fuertes ventas de dólares, provocando nuevas caídas de su valor en términos históricos ante las principales monedas. Así, frente al euro el dólar marcó mínimo de 1,5687, cotizó a 99,20 yenes y el franco suizo está casi en paridad. Se descarta que mañana martes la Fed reduzca sus tasas en 75 puntos básicos. En Brasil, todos ven la caída del dólar como un problema, pero el Gobierno no está preparando ninguna medida destinada a evitar que el real se siga fortaleciendo.
Panorama argentino
Martín Redrado informó el miércoles pasado personalmente a Cristina Fernández de que las reservas internacionales del BCRA habían transpuesto la barrera de los USD 50.000 millones, tras las fuertes intervenciones de los últimos días en el mercado. A propósito, la Presidenta afirmó que esa " histórica acumulación de reservas " funcionará "como un escudo frente a cualquier vaivén económico internacional" y que dará "una solidez que nunca tuvimos en las últimas décadas". Por su parte, el ministro de Economía, Martín Lousteau, dijo el jueves que el gobierno no desestima la posibilidad de utilizar en el futuro parte de las reservas para cubrir las necesidades sociales del país (?).
Mientras, en el ámbito privado se aseguraba el viernes que en la primera quincena los precios avanzan a un ritmo de 2% a 3% mensual. El riesgo país crecía el viernes a 539 puntos (muy cerca del máximo de 550 puntos de agosto de 2007) y las acciones y los títulos públicos seguían perdiendo valor, calculándose que la devaluación del 2002 ya perdió el 80% de su efecto. Mientras, el Mercado Unico y Libre de Cambios local continúa mostrando su ya habitual intrascendencia, bajo la férrea conducción del BCRA y totalmente aislado de lo que ocurre en el mundo.
Por otra parte, es ya notable el mal humor generalizado que reina en el ambiente cambiario, por las presiones, el desencanto y la pérdida de incentivos, resultando hoy muy difícil para todos ejercer la actividad en un escenario tan hóstil como el que ha impuesto el BCRA. En las últimas cinco jornadas las operaciones realizadas entre entidades bancarias y el ente monetario sumaron USD 2.725 millones, un 6% menos que en la semana anterior, con un promedio diario operado de USD 545 millones. Durante ese período las reservas del BCRA se incrementaron en USD 476 millones al sumar al cierre del viernes USD 50.075 millones, según cifras aún no ajustadas. Los operadores esperan en los próximos meses una avalancha de dólares por las ventas de productos primarios, que ha aumentado fuertemente sus precios, el pase a manos extranjeras de empresas argentinas y la repatriación de fondos de las AFJP. Esta situación presionaría al tipo de cambio a la baja, confrontando con el reciente pedido de devaluación realizado por los industriales.
Panorama internacional
El euro había alcanzado el martes pasado un nuevo máximo histórico de 1,5498 dólares por unidad, ante una mejora superior a la prevista en la confianza inversora en Alemania y una mayor suba del déficit comercial en los Estados Unidos. Sin embargo, más tarde la moneda única cayó hasta un mínimo de 1,5282 cuando la FED y otros bancos centrales anunciaron medidas conjuntas para aumentar liquidez al mercado financiero.
El euro volvía el miércoles a marcar un nuevo récord histórico, cuando cotizó a 1,5514 dólares, tras el sólido dato sobre la producción industrial de la zona euro que subió mucho más de lo previsto en enero, alejando la posibilidad de rebajas de tasas por parte del BCE. Pero el jueves la moneda única continuó su imparable escalada alcista, marcando un nuevo máximo histórico de 1,5626 dólares. La moneda estadounidense resultó seriamente afectada ese día tras conocerse la sorprendente caída de las ventas minoristas en los Estados Unidos.
Por su parte, el yen aprovechó para cotizar por debajo de las 100 unidades por dólar, mientras el primer ministro japonés Yasuo Fukuda decía que las variaciones exageradas de los tipos de cambio eran indeseables, compartiendo esa afirmación con los países del Grupo de los Siete (G-7). Pero nuevamente al cierre de la semana el dólar tocó otro mínimo histórico frente al euro al cotizar a 1,5687 unidades, tras conocerse que el índice de precios al consumidor (IPC) de febrero se mantuvo estable en los Estados Unidos, aumentando las posibilidades de un fuerte recorte de 75 puntos básicos de las tasas de interés mañana martes. También golpeó duramente al mercado el anuncio de Bear Stearns de que su liquidez se había deteriorado en las últimas 24 horas. Al cierre del viernes en el mercado de New York la moneda única quedaba cotizando a 1,5671 dólares.
Promedios | Euro | Libra | Yen | Fr. Suizo | Cr. Sueca | Real brasileño | Peso Arg. |
Máximo | 1,5283 | 1,9994 | 103,53 | 1,0352 | 6,1436 | 1,7130 | 3,1620 |
Mínimo | 1,5687 | 2,0397 | 99,03 | 0,9970 | 6,0209 | 1,6690 | 3,1410 |
Diferencia | 2,6% | 2% | 4,5% | 3,8% | 2% | 2,6% | 0,7% |
Promedio | 1,5435 | 2,0185 | 101,28 | 1,0205 | 6,1013 | 1,6954 | 3,1515 |