La semana pasada comenzamos un extenso artículo dedicado al ego y su influencia en la operativa de los traders. Fue una primera parte donde explicamos de forma exhaustiva lo que es el ego. Si no ha leído la primera parte puede hacerlo pulsando AQUÍ.
En esta segunda parte vamos a ver la influencia del ego en nuestra actividad y cómo podemos reducir su impacto negativo. Así que, ¡manos a la obra!
INFLUENCIA DEL EGO SOBRE LA OPERATIVA DEL TRADER
El trading no es una batalla contra los mercados, sino más bien contra nosotros mismos. El ego, cuando no está bajo control, puede interferir en esta lucha interna, impactando en nuestras decisiones de formas tanto positivas como negativas.
Efectos positivos del ego en el trading
Aunque el ego es a menudo señalado como un obstáculo en la operativa bursátil, no todo lo relacionado con él es negativo. Cuando se encuentra bajo control y en equilibrio, el ego puede actuar como una herramienta poderosa que impulsa el desempeño del trader. Un ego sano y bien gestionado no solo fomenta la confianza y la motivación, sino que también refuerza la capacidad de aprendizaje y resiliencia, aspectos fundamentales en una actividad tan demandante como el trading. Veamos más a fondo estos efectos positivos:
1. Impulsa la confianza necesaria para operar
El trading exige decisiones rápidas, muchas veces en escenarios de incertidumbre extrema. Un ego equilibrado proporciona al trader la autoconfianza para tomar esas decisiones sin vacilar. Esta confianza no es una creencia ciega en la infalibilidad propia, sino una seguridad basada en la preparación y el conocimiento adquirido.
2. Alimenta la motivación para mejorar continuamente
El ego puede ser un motor para la superación personal. La ambición, alimentada por el deseo de alcanzar metas más altas, es una característica que impulsa a los traders a estudiar, practicar y perfeccionar sus habilidades. La motivación intrínseca que genera el ego puede convertirse en un aliado para el crecimiento profesional.
3. Refuerza la resiliencia ante las adversidades
El mercado no es indulgente, y los traders enfrentan pérdidas e incertidumbre de manera regular. Un ego bien gestionado ayuda a los operadores a mantenerse resilientes frente a estos desafíos. Al reconocer el valor de sus capacidades y su esfuerzo, los traders pueden procesar los fracasos sin que estos afecten de manera devastadora su autoestima.
Por ejemplo, después de una serie de operaciones fallidas, un trader con un ego saludable no se obsesionará con "recuperar" lo perdido. En cambio, analizará sus errores con objetividad y utilizará esa experiencia como un aprendizaje. Este enfoque fortalece su carácter y evita que se convierta en víctima del miedo o la frustración.
Efectos negativos del ego en el trading
Por otro lado, el ego descontrolado puede ser devastador. Algunos ejemplos incluyen:
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Exceso de confianza: Creer que siempre se tiene la razón puede llevar a ignorar señales de advertencia o asumir riesgos innecesarios.
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Negación de errores: En lugar de cerrar una operación perdedora, el ego puede convencer al trader de que "el mercado eventualmente se ajustará" a su visión.
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Búsqueda de validación externa: Operar con el objetivo de demostrar habilidad a otros, en lugar de seguir una estrategia lógica.
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Venganza contra el mercado: Después de una pérdida, el ego puede empujar al trader a realizar operaciones impulsivas para "recuperarse", lo que a menudo resulta en más pérdidas.
Cómo detectar señales de un ego dominante
Detectar cuándo el ego está tomando el control es clave para evitar decisiones poco objetivas. Algunas señales comunes incluyen:
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Sentir una necesidad compulsiva de tener razón en lugar de ser rentable.
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Ignorar reglas preestablecidas de gestión del riesgo.
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Compararse constantemente con otros traders o buscar aprobación externa.
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Justificar errores con factores externos en lugar de reconocer fallas internas.
Un caso emblemático fue el de Nick Leeson, el trader que llevó a la quiebra al Barings Bank. Impulsado por su ego y la incapacidad de admitir pérdidas, Leeson asumió riesgos desmedidos, demostrando cómo el ego puede destruir una carrera y una institución financiera.
DESARROLLAR HUMILDAD Y REALISMO EN LA OPERATIVA
Reducir la influencia del ego en el trading no significa eliminarlo, sino aprender a manejarlo. Aquí presentamos algunas herramientas y hábitos prácticos para lograrlo.
1. Mantener un diario de trading
Registrar cada operación, junto con las emociones y pensamientos detrás de ella, permite identificar patrones de comportamiento impulsados por el ego. Este hábito fomenta la autoevaluación objetiva y ayuda a responsabilizarnos por nuestras decisiones.
2. Establecer reglas claras y respetarlas
Crear un plan de trading con límites definidos de riesgo, horarios de operación y criterios de entrada y salida es fundamental. Más importante aún, respetar estas reglas sin desviarse, incluso cuando el ego busque justificar excepciones.
3. Practicar la meditación y el mindfulness
Técnicas como la meditación ayudan a desarrollar una mente más tranquila y menos reactiva, permitiéndonos observar nuestros pensamientos (y egos) sin dejarnos arrastrar por ellos. Estudios como los realizados por Jon Kabat-Zinn han demostrado que el mindfulness mejora la toma de decisiones en entornos de alta presión.
4. Buscar feedback externo
Compartir nuestras operaciones con mentores o compañeros de confianza nos brinda una perspectiva objetiva, ayudándonos a detectar comportamientos egocéntricos que tal vez no podamos reconocer por nosotros mismos.
5. Aprender a aceptar errores
Un trader humilde acepta que los errores son parte del proceso y que nadie puede predecir el mercado con absoluta certeza. Reconocer fallos no es una señal de debilidad, sino de crecimiento y aprendizaje.
6. Adoptar una mentalidad de proceso, no de resultado
En lugar de medir el éxito por el dinero ganado o perdido, enfocarse en la calidad de las decisiones tomadas. Este enfoque minimiza la necesidad de buscar validación y reduce la ansiedad por demostrar habilidades.
Superar la influencia del ego en el trading es un desafío constante, pero con las herramientas adecuadas, podemos operar desde la humildad, la claridad y la objetividad. A fin de cuentas, los mercados no recompensan al más orgulloso, sino al más disciplinado y realista.