* Presenta sus resultados del 4T de 2019 este miércoles, 30 de octubre, tras el cierre
* Expectativa de ingresos: 62.940 millones de dólares
* Expectativa de BPA: 2,83 dólares
Apple (NASDAQ:AAPL) se encuentra entre el muy limitado número de empresas tecnológicas que han demostrado que los pronosticadores se equivocaban este año. Respaldadas por la mejora de las previsiones de ventas, sus acciones han subido ahora alrededor de un 50%, superando holgadamente a otros grandes nombres, como Google (NASDAQ:GOOGL) y Amazon (NASDAQ:AMZN).
Pero ese fuerte repunte, que comenzó en agosto, se enfrentará a su primera gran prueba hoy cuando el creador de los populares iPhone publique sus resultados del cuarto trimestre del año fiscal 2019.
Las previsiones de ingresos indican que la mayoría de los analistas ha ajustado rápidamente su postura en cuanto a Apple, que durante algún tiempo parecía estar enfrentándose a unas aciagas perspectivas —herida por el negocio de la venta de iPhone, pues los usuarios se aferran a sus versiones anteriores y los costosos modelos nuevos no logran ganar mucho fuelle. El iPhone representa alrededor del 50% de las ventas totales de la compañía.
El iPhone 11 provoca un cambio radical
Pero el pesimismo en torno a Apple —según el cual la compañía está perdiendo demasiado rápido su cuota de mercado— no parece creíble después del exitoso lanzamiento del iPhone 11 el mes pasado. Las previsiones de Wall Street en cuanto a los envíos de iPhone en el actual año fiscal de Apple han aumentado en 3 millones de unidades pues los analistas tienen en cuenta la fuerte recepción que los nuevos modelos han recibido desde que salieran a la venta el 20 de septiembre, según FactSet (NYSE:FDS).
Además del iPhone, hay otros factores positivos que también han contribuido a eliminar parte de la incertidumbre que se apoderó de las acciones de Apple a principios de este año. Estados Unidos y China, por ejemplo, han mostrado progresos considerables hacia la solución de su disputa comercial, y es probable que ambos países firmen la primera fase de su acuerdo el mes próximo. Apple tiene una gran participación en China, donde mantiene una amplia red de proveedores. La compañía también vende un gran número de teléfonos móviles a los consumidores en China, la nación más poblada del mundo.
El otro catalizador que impulsa el optimismo es el éxito del director ejecutivo, Tim Cook, a la hora de generar una gran cantidad de ingresos derivados de otros productos que no son los iPhones. Las ventas del segmento Wearables, Home, and Accessories de Apple ha crecido un 48% hasta un total de más de 5.500 millones de dólares en el segundo trimestre, lo que demuestra que estos productos están llenando rápidamente el hueco que dejó la ralentización de la demanda de iPhone.
Un nuevo motor que impulsará la demanda de hardware nuevo es el despliegue de los teléfonos de quinta generación, o 5G, de Apple en 2020. Las estimaciones de Wall Street sobre el impacto de los iPhones 5G en Apple son demasiado conservadoras, según Kyle McNealy, analista de Jefferies.
Impulsadas por este optimismo, las acciones de Apple registraron máximos históricos en 249,05 dólares el lunes. A 243,29 dólares al cierre del martes, las acciones han repuntado más del 70% desde sus mínimos de enero, ascendiendo la valoración de la compañía a más de 1.000 millones de dólares.
En conclusión
La actual subida de Apple es consistente con nuestra visión alcista sobre sus acciones y está respaldada por mejoras reales de los fundamentales. Además, el plan masivo de recompra de acciones de Apple y sus crecientes dividendos, que ahora ascienden a un 1,25%, hacen que las acciones sean aún más atractivas a ojos de los inversores a largo plazo. El informe de resultados de hoy podría consolidar mucho esta subida.