El dólar está subiendo en el mundo frente a todas las monedas desde el mes de julio. Esto tendrá implicancias para América Latina, por los commodities e impondrá una gran presión hacia la devaluación del peso argentino, ya que esta crecida del dólar también afecta al real brasilero, dado que Brasil es el principal socio comercial de Argentina, la presión devaluatoria es creciente.
Ahora bien, ¿cómo se mide un “dólar cada vez más fuerte”? A través de un índice (el índice dólar) que está compuesto por la principales monedas del mundo. ¿Cómo está compuesto el índice?
Hay algo que debe llamar la atención de cualquier lector atento: faltan algunas monedas que son muy relevantes ya que son de países que tienen un alto intercambio comercial con los Estados Unidos. La más obvia omisión es el Yuan, la moneda de China. Pero también faltan el Peso Mexicano, el Real de Brasil y el Won de Corea del Sur. Este índice está en revisión y tendrá cambios próximamente.
Ahora bien, ¿qué viene pasando con el Dollar Index? Veamos lo sucedido en el último año:
Desde mayo de este año, el dólar se fortaleció un 10% contra esta canasta de monedas. La principal razón ha sido el debilitamiento del euro, que tiene una ponderación del 57,60% en el índice. Pero, ¿qué pasa si vemos cómo viene evolucionando este índice en los últimos 40 años?
Vemos que el dólar está prácticamente en su mínimo valor histórico. Y si tenemos presente que la Fed ha decidido suspender su programa de “Quantitative Easing” (recompra de activos a través de la impresión de dólares) es muy probable que el dólar se fortalezca aún más contra todas las monedas del mundo desde estos niveles.
Un detalle del gráfico: la línea verde marca qué sucedió con el Dollar Index en la época en que Argentina puso en funcionamiento su plan de convertibilidad. Argentina fue perdiendo competitividad por sus propias falencias y porque en ese período el dólar se apreció un impresionante 50% frente al resto de las monedas. Esto fue a todas luces una muy desafortunada coincidencia para la Argentina.
Pero hay un ingrediente más que ha empujado al dólar a la suba el último viernes: Japón anunció un plan cuyo principal objetivo es devaluar el Yen para así intentar reflotar su largamente estancada economía. El plan incluye una significativa ampliación del programa de compra de activos japoneses. ¿Qué quiere decir esto? Que van a imprimir Yenes para comprar sus propios bonos y sus propias acciones. Este es el llamado “Quantitative Easing” de Japón.
Lo relevante es el monto de esta expansión. El anuncio implicó un aumento de impresión de 10 trillones de yenes (equivalente a unos 730 mil millones de dólares). La respuesta del mercado fue automática: subió el Dólar Index (ya que el Yen cayó un 3% contra el dólar), la bolsa de Japón subió un 7,8% y todas las bolsas del mundo subieron.
Y una vez más, dólar fuerte impone presión bajista a los commodities. Dentro de esta lógica, uno de los más castigados el día viernes fue el oro:
No sólo se observa que la tendencia en el oro es decididamente bajista, sino que el viernes pasado se llegó a un nivel que no se veía desde 2010.
Por último, les dejo el gráfico del Real Brasilero:
Esto de a las claras que un dólar fuerte tiene muchas consecuencias. América Latina no estará exenta y Argentina sentirá un renovada presión para la devaluación.
Ideas concretas de Trading:
La bolsa de los Estados Unidos arrasó todos los pronósticos bajistas y volvió a marcar máximos históricos. ¿Quiere decir que es buen momento de compra? No necesariamente.
Sin dudas, la tendencia alcista parece estar reinstalada. Pero por el momento no hay un buen punto de entrada. ¿Por qué? Porque la suba fue inusualmente rápida y vertical cuando la comparamos con desarrollos históricos.
Un rally del 10%-12% de los últimos 15 días se dio solamente 16 veces en los últimos 114 años de bolsa estadounidense. Si contamos 1380 meses, esto nos da que sólo en el 1,16% de las veces se dieron subas tan feroces. Conclusión: ante todo debemos defender nuestro patrimonio y en este momento no tiene sentido (desde el punto de vista probabilístico) comprar. Ya encontraremos el momento.