Las bolsas europeas y estadounidenses cerraron ayer de forma mixta, en una jornada en la que no registraron una tendencia definida y con un volumen de contratación relativamente corto. Aunque la agenda macroeconómica fue intensa, las cifras publicadas no aportaron grandes novedades al escenario para los próximos meses, señalando en general una economía que se mantiene sólida, con importantes mejoras en la creación de empleo en Europa.
Por su lado, el Banco de Inglaterra (BoE) no realizó modificaciones a su política monetaria, en un contexto en el que la elevada incertidumbre que supone el brexit para la economía del país requiere ser prudentes antes de mover ficha. No obstante, sí advirtió de que las expectativas de subidas de tipos que tienen los mercados financieros a tres años vista son insuficientes. Sin embargo, en lo que se refiere al corto plazo, el recorte de las previsiones de crecimiento económico, que podría provocar un retraso de la próxima subida de tipos, sí se vio reflejado en la cotización de la libra esterlina, que descendió hasta su nivel mínimo contra el euro desde el pasado mes de noviembre.
Este descenso de la libra impulsó al alza al principal índice bursátil británico, el FTSE 100, en el que las compañías exportadoras tienen un elevado peso, que se desmarcó del resto de mercados europeos con un mejor comportamiento (+0,9%). Finalmente, señalar que entre los resultados presentados ayer por parte de las empresas hubo de todo, buenos y malos, lo que contribuyó a la falta de una tendencia clara en el mercado.
Hoy la atención de los inversores volverá de nuevo a la agenda macro, con la publicación en EE.UU. de los siempre relevantes datos de desempleo. Recordamos que la tasa de desempleo en EE.UU. se encuentra ya en niveles muy bajos, con lo que el ritmo de creación de empleo de esta economía se empieza a volver insostenible. No obstante, en contra de la teoría económica clásica, esta baja tasa de desempleo no se está traduciendo en un alza de los salarios lo suficientemente sólida para impulsar la inflación, que era lo que esperaba la Reserva Federal (Fed) que ocurriera.
Esperamos que las cifras de hoy puedan arrojar un poco más de luz sobre esta situación. En este sentido, la cifra referente a los salarios (salarios medios por hora) que se publica dentro del conjunto de la serie estadística obtendrá una atención especial por parte de los analistas.
Por lo demás, la temporada de presentación de resultados trimestrales ya está dando sus últimos coletazos, y son pocas las compañías con cierto tamaño las que hoy presentan los suyos.
Con esto, esperamos que los mercados abran hoy sin grandes variaciones y con poca actividad, a la espera de la publicación de las cifras de empleo en EE.UU. (14.30 hora española). De no haber sorpresas, tampoco esperamos una gran reacción de los índices bursátiles a estas cifras, entrando ya los mercados en la fase de poca actividad típica del mes de agosto. Por el contrario, unas cifras más fuertes de lo esperado sí esperamos que tengan su reflejo en la cotización del dólar, que recuperaría algo del terreno perdido en las últimas semanas.