Tokio, 14 jun (.).- La Bolsa de Tokio volvió a cerrar plana por la cautela de los inversores antes de que concluya la reunión sobre política monetaria de la Reserva Federal Estadounidense (Fed), cuyos resultados podrían influir sobre la cotización del yen.
El índice referencial Nikkei cerró con una caída de 15,23 puntos, un 0,08 por ciento, y quedó en 19.883,52 puntos, mientras que el segundo indicador, el Topix, que agrupa a los valores de la primera sección, perdió 1,74 puntos, un 0,11 por ciento, hasta 1.591,77 unidades
El parqué tokiota avanzó tras la apertura cerca de 100 puntos y rebasó la barrera psicológica de las 20.000 unidades animado sobre todo por el sector tecnológico, aunque se desinfló a lo largo del día por las expectativas de cara a la reunión de la Fed.
Los inversores aguardan la conclusión de la reunión en la que se espera una subida de los tipos de interés por segunda vez en lo que va de año, lo que provocaría una devaluación del yen frente al dólar, algo que favorecería al músculo exportador nipón.
Sin embargo, la previsible subida de tipos en la primera economía mundial también podría provocar un repunte del yen a medio plazo, "algo que preocupa a los inversores" de Tokio, según dijo el analista Makoto Sengoku, de Tokai Tokyo Research Institute, en declaraciones a la agencia Kyodo.
Así lo reflejan la depreciación de acciones de fabricantes de vehículos como Suzuki Motor (T:7269) (0,9 por ciento) o Yamaha Motor (T:7272) (1,2 por ciento), mientras que el grupo tecnológico y de maquinaria industrial Hitachi (T:6501) perdió un 1,3 por ciento.
En el apartado positivo, destacan las ganancias de la empresa de robótica Fanuc (T:6954) (0,7 por ciento) y del productor de componentes electrónicos Kyocera (2,2 por ciento), gracias al repunte de las empresas del sector tecnológico en Wall Street después de dos días consecutivos de fuertes pérdidas.
En la primera sección, un total de 1.082 valores retrocedieron frente a los 774 que avanzaron y a los 162 que terminaron el día sin cambios.
El volumen de negocio ascendió a 2,207 billones de yenes (17.865 millones de euros), tras los 2,119 billones de yenes (17.216 millones de euros) de la víspera.