Bruselas, 30 may (.).- La Comisión Europea se mostró este martes partidaria de prorrogar idealmente hasta final de año o "como mínimo" hasta octubre el veto a las importaciones de grano ucraniano que disfrutan actualmente Hungría, Polonia, Bulgaria, Rumanía y Eslovaquia, pese a que Ucrania ha pedido que no se renueven unas restricciones que expiran el próximo lunes.
El comisario de Agricultura, Janusz Wojciechowski, explicó la posición de Bruselas en una rueda de prensa tras una reunión en la que varias capitales, entre ellas Madrid, París y Berlín, mostraron sus dudas sobre unas restricciones que el polaco reconoció como "especiales" porque la entrada de grano a la UE ha afectado en mayor medida a los cinco países vecinos.
Según los datos expuestos por el polaco, las importaciones de productos agrícolas desde Ucrania a la UE crecieron desde los 7.000 millones de 2021 hasta superar los 13.000 millones en 2022 y "más del 80 % de este incremento fue a los cinco países" que gozan ahora del veto temporal.
"La liberalización es un apoyo de la UE a Ucrania pero el coste de este apoyo está siendo pagado por los productores de estos países", argumentó el comisario, quien añadió que la apertura del mercado europeo al grano ucraniano ha supuesto un "shock" para los mercados de estos países
Por esa razón, Bruselas liberó 100 millones para ellos de la reserva de crisis, que no obstante están bloqueados todavía porque Hungría no deja todavía transitar productos ucranianos por su territorio.
En este contexto, Wojciechowski confió en haber "convencido" al resto de Estados miembros sobre la necesidad de prorrogar esta medida excepcional porque es "justo" y no cree que sea "positivo para Ucrania que continúa este comercio tan intenso en la frontera".
"Lo correcto es que sus productos transiten y vayan a terceros países o a países más alejados dentro de la UE, como España o Portugal", defendió el comisario, antes de añadir que los almacenes de grano en los países fronterizos con Ucrania están "casi llenos", especialmente en Polonia.
Bruselas es partidaria de la prórroga a pesar de que fue criticada este martes por el ministro de Política Agraria de Ucrania, Mykola Solskyi, quien estuvo presente en la reunión y pidió a la UE que las restricciones no vayan más allá del 5 de junio, la fecha de vigencia actual de las mismas.
Solskyi argumentó que "pocos días" después de que Bruselas acordase restringir el comercio de maíz, trigo, colza, aceite de girasol y semillas de girasol en estos cinco Estados miembros (en los que estos productos solo pueden transitar hacia el resto de la UE, pero no quedarse), su sector primario empezó a encontrarse con "grandes dificultades" para sacar el grano del país.
A su llegada, el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, llamó a "clarificar" esta situación porque se trata de una "excepción significativa" que afecta al funcionamiento del mercado único y, en consecuencia, debe "justificarse adecuadamente".
El ministro español, además, subrayó que España importó en 2022 casi 2.000 millones de euros en grano procedente de Ucrania, en particular maíz, lo que supone el doble que en 2021.
En una línea similar, el ministro de Agricultura y Soberanía Alimentaria de Francia, Marc Fesneau, remarcó la necesidad de mostrar solidaridad y también "unidad", cargando así contra "iniciativas que se han tomado de manera unilateral por socios europeos dentro de la UE".
"Somos conscientes de las dificultades que tienen los países fronterizos, pero también necesitamos respuestas colectivas y no individuales", indicó.
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