Marta Garijo
Madrid, 26 ene (.).- Desde los primeros, y exclusivos, baños de olas en el norte hasta los récords turísticos actuales, que confirman a España como potencia mundial, ha trascurrido un siglo de avances en profesionalización y diversificación, tal como recoge el libro "Centenario del turismo español", que pone el foco en esta actividad que aporta un 12 % al PIB.
"La etapa fundacional del turismo español la establecemos en lo años 20, no se puede decir el año exacto en que se funda el turismo español, pero sí plantear el origen en los años 20", explica a EFE Eugenio de Quesada, presidente del grupo Nexo, con una amplia trayectoria en el sector turístico y que ha sido el impulsor de este volumen.
El experto apunta que este origen del turismo español está ligado a la creación de instituciones, como el Patronato Nacional del Turismo, o la regulación relativa a las condiciones necesarias para los alojamientos turísticos, que también tiene su origen en esos años.
De Quesada ha querido compilar "una historia del turismo" desde el punto de vista del sector y para ello, ha contado con 55 académicos de universidades españolas que escriben esta recopilación de la evolución de una de las grandes actividades de España.
"Los que tienen capacidad de hacer esta historia son los académicos, pero la historia es de los que hacen el sector, las empresas y los profesionales", apunta De Quesada, que explica que se repartirán 10.000 ejemplares con motivo de la feria internacional del turismo Fitur.
La consolidación del "sol y playa"
La historia del turismo español, según recuerda De Quesada, nace en estos años 20 en los que el turismo era una actividad exclusiva de las clases más altas y tenía un enfoque "terapeútico".
En estos primeros años, el experto destaca que la familia real de Alfonso XIII fue uno de los grandes impulsores de los viajes al norte de España, que en sus comienzos tenía como objetivo el uso de las aguas para aliviar algunas enfermedades respiratorias.
De Quesada recuerda que los "baños de olas" se convirtieron en una de las actividades de referencia del turismo español en los que los visitantes se agarraban a una cuerda (maroma), que iba de la playa al mar porque en la mayoría de los casos no sabían nadar, y procedían a realizar una inmersión muy rápida para aprovechar los beneficios de las aguas.
Precisamente, la portada del este libro está ilustrada con una imagen de estos baños, que fueron precursores del turismo de "sol y playa" que llegó en décadas posteriores.
El desarrollo del sector en España tras este incipiente arranque está marcado por la evolución geopolítica europea, así aunque en los años 30 se había conseguido una implantación de la actividad, esta se frenó con las dos guerras mundiales y, sobre todo, con la dictadura franquista.
"Hasta los años 60 no vuelve a aparecer el turismo y lo hace como un destino de sol y playa impulsado por la llegada de visitantes europeos", apunta De Quesada.
Asimismo, De Quesada destaca que el turismo, además de suponer importante aportación al PIB y ser un gran generador de empleo, ha servido para un "reequilibrio territorial" al fomentar zonas como el sur de España o las islas.
De Quesada también destaca cómo en este historia del turismo las cadenas hoteleras, las agencias de viajes o los touroperadores han sido referentes en la implantación de nuevas tecnologías y han sido muy exigentes en los estándares de calidad.
"Hemos sido absolutos pioneros en generar un 'know how' (saber hacer) que permite a la hotelería española no solo ser unos inversores clave, sino también una referencia", explica.
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