Los mercados mundiales muestran cautela mientras los inversores esperan datos económicos cruciales y vigilan las señales de los bancos centrales. La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, ha indicado hoy que no habrá una rápida relajación de la política monetaria antes de su discurso ante el Parlamento de la UE a última hora del día. Esta declaración se produce en un contexto de pequeñas pérdidas en los mercados asiáticos, con el Nikkei japonés cerrando con un descenso del 0,4%, pero manteniendo una ganancia general para noviembre. Las bolsas chinas también cayeron un 0,7%, reflejando la reticencia de los inversores.
Los inversores están especialmente centrados en la próxima publicación, el jueves, del índice de precios del gasto en consumo personal (PCE) de EE.UU., un indicador clave para las decisiones de la Reserva Federal sobre los tipos de interés. Este dato podría respaldar las predicciones del mercado sobre reducciones de los tipos de interés en EE.UU. y la UE el año próximo si se ajusta a las previsiones actuales.
La expectación ante la publicación de estos datos se produce después de que Wall Street tuviera un comportamiento moderado al final de la semana debido a la festividad de Acción de Gracias, lo que contribuyó al retroceso de los índices asiáticos, como el Hang Seng de Hong Kong, que bajó un 0,9%. A pesar del reciente optimismo alimentado por el freno de las expectativas de subidas de tipos de la Reserva Federal y la reducción de la inflación, los analistas sugieren una posible liquidación a principios de diciembre, antes de un repunte hacia finales de año.
En cuanto a las materias primas, el oro ha superado los 2.000 dólares la onza, alcanzando un máximo de seis meses en medio de estas incertidumbres generales del mercado. Además, el importante repunte de los bonos ha provocado una bajada de los rendimientos del Tesoro hasta el 4,50%, lo que se ha traducido en un debilitamiento del dólar, que ha caído frente a las principales divisas; el euro se ha apreciado, mientras que el yen se ha fortalecido.
Los precios del petróleo también están en el punto de mira mientras la OPEP+ delibera sobre los recortes de producción en medio de desacuerdos internos sobre las propuestas lideradas por Arabia Saudí. El crudo Brent cayó a 80,12 dólares por barril, seguido del crudo estadounidense a 75,17 dólares por barril, mientras los analistas de CBA señalaban los retos a los que se enfrenta la OPEP+ para mantener la estabilidad del mercado durante el próximo año, dada la posible preocupación por el exceso de oferta.
El "indicador del miedo" VIX, que alcanzó su nivel más bajo desde enero de 2020, indica que se ha restablecido la confianza de los inversores a pesar de estos problemas. Sin embargo, este sentimiento se ve atenuado por la comprensión de que las ganancias actuales pueden no ser sostenibles sin señales claras de los bancos centrales y datos económicos que validen las expectativas de un entorno de política monetaria más acomodaticia en el futuro.
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