Por Crispian Balmer y Isla Binnie
ROMA (Reuters) - Dos líderes políticos del 'anti-establishment' italiano dieron a conocer el lunes sus intenciones de gobernar el país, resonando en la zona euro después de que los partidos tradicionales acabasen desplazados por unos resultados electorales sin mayorías claras.
Con la tercera mayor economía de la Unión Europea enfrentándose a lo que parece ser una inestabilidad política prolongada, el partido anti-inmigración Liga reclamó el derecho a gobernar después de que su alianza de centroderecha ganase el mayor número de votos.
"Tenemos el derecho y deber de gobernar", dijo su líder, Matteo Salvini, en una conferencia de prensa, y agregó que los inversores no deberían temer por su llegada mientras las bolsas, bonos y el euro se debilitaban ante la perspectiva de un Gobierno liderado por eurosecépticos que prometen aumentar el gasto.
Minutos después, el líder del partido más votado, el también 'anti-establishment' Movimiento 5 Estrellas, que no forma parte de la alianza de centroderecha, dijo que estaba preparado para tomar el papel de líder responsable.
"Estamos abiertos a todas las fuerzas políticas", dijo en un comunicado Luigi Di Maio, de 31 años. "Sentimos la responsabilidad de dar a Italia un gobierno (como)... una fuerza política que representa a la nación entera".
Con el recuento de los votos casi terminado y previsto para la tarde del lunes, parecía casi seguro que ninguna de las principales tres facciones políticas podrían llegar a gobernar solas, y no se espera que el presidente Sergio Mattarella abra negociaciones formales de coaliciones hasta principios de abril.
En Bruselas, un portavoz de la Comisión Europea dijo que estaba seguro de que se formaría una administración estable, "y que al mismo tiempo Italia tiene un gobierno con el que trabajan de cerca.
Salvini criticó tanto el euro como las restricciones de la Unión Europea sobre los presupuestos nacionales. "El euro fue, es y sigue siendo un error", dijo, y añadió que sin embargo era "impensable" llevar a cabo un referéndum para que la tercera mayor economía de la zona euro decida si sigue o no como parte del bloque.
La alianza de derecha que también incluye al partido del ex primer ministro Silvio Berlusconi, Fuerza Italia, se encamina a alcanzar alrededor de un 37 por ciento de los votos, pero es la primera vez que la Liga es el socio de la coalición con más votos.
Este cambio de suerte ha supuesto una amarga derrota personal para el multimillionario magnate de los medios y su partido, el cual tomó una posición más moderada frente a temas como el euro y la inmigración, mientras que la Liga, de extrema derecha, hizo una campaña feroz contra la inmigración.
Salvini dijo que aunque no estaba interesado en una amplia coalición "menestra", la Liga estaría dispuesta a negociar con todos los partidos.
A principios del lunes, el economista líder del partido, Claudio Borghi, insinuó la posibilidad de una alianza con el Movimiento 5 Estrellas - que se encamina a tener alrededor del 32 por ciento de los votos -, el cual probablemente no esté muy interesado en una mayor integración europea.
Los partidos 'anti-establishment' llevan en auge en Europa desde el comienzo de la crisis financiera en 2008.
En Italia, donde la economía se ha reducido en un 6 por ciento en una década y el desempleo está estancado en casi un 11 por ciento, el partido perdedor del domingo fue el que llevaba en el gobierno desde 2013.
Pese a registrar una modesta recuperación, la coalición de centroizquierda del Partido Democrático quedaba rezagada a un 22 por ciento de los votos, también víctima de una rabia generalizada por la entrada de más de 600.000 inmigrantes en los últimos cuatro años.
Su líder, ex primer ministro Matteo Renzi, comparecerá públicamente a las 5 de la tarde (1600 GMT), dijo un portavoz, habiendo especulaciones de que lo hará para dimitir.