Locura bursátil: ¿Es el momento de la estrategia ’Taco’?
La "deuda oculta" de los Estados Unidos tendrá un impacto colosal e inevitable en el oro.
La deuda pública de $36 billones (actualmente más de $38 billones) subestima la crisis real de deuda.
Al incluir los pasivos no financiados (Seguro Social, Medicare), la deuda real supera los 200 billones de dólares ($400.000 por contribuyente en EEUU).
La métrica real es "deuda por contribuyente" porque no importa a menos que alguien pueda pagar impuestos para ayudar a respaldar la deuda.
Pero es una cifra enorme por persona para una gran cantidad de personas que jamás podrían atenderla.
El aumento de la deuda de EEUU impulsa el precio del oro por estas tres razones:
1. La deuda masiva obliga a la devaluación monetaria (impresión de dinero).
El oro actúa como escudo anti-inflación, subiendo de precio a medida que el dólar pierde poder adquisitivo.
Cuando el dólar cae, el oro se vuelve más barato para los inversores internacionales, lo que aumenta su demanda y tiende a subir su precio. El oro tiende a mantener su valor en términos de poder adquisitivo, independientemente del valor de la moneda en la que esté denominado.
2. El exceso de deuda genera desconfianza en la estabilidad fiscal, en los bonos del Tesoro y en el dólar. El oro es el refugio sin riesgo de contraparte, atrayendo capital.
3. Para hacer sostenible la deuda, los tipos se mantienen por debajo de la inflación. Esto elimina el coste de oportunidad del oro, que no paga intereses, haciéndolo la opción más atractiva frente a rendimientos garantizados que pierden valor.
La "deuda oculta" de EEUU es una presión inflacionaria estructural.
El oro no es especulación, sino una protección obligatoria frente a una realidad fiscal que solo se agravará.

