- Los índices de acciones en Europa están repuntando desde máximos decrecientes
- El rally de las dos últimas semanas ha sido bastante pegajoso
- Los bajistas necesitan ver una confirmación de que los máximos decrecientes se encuentra en su lugar
Aunque no ha sido un año fácil para las acciones hasta octubre, el gran repunte de la volatilidad, seguido después por su caída inmediata y el épico rally desde mediados de octubre, ha dado un duro golpe a la cartera de los gestores de capital.
La caída desde finales de septiembre/principios de octubre fue tanto técnica como cíclicamente importante e hizo que los valores nos dieran un rebote moderado antes de caer con fuerza, al menos para volver a probar los mínimos de octubre.
Los bancos centrales a nivel mundial sincronizaron el final de la tercera ronda del QE de la Reserva Federal de Estados Unidos, con un mayor estímulo en Japón y Europa, y con eso volvimos a ver un rebote de sobreventa ordenado.
Para ser claros, y como asegurábamos la semana pasada, la mayoría de las bolsas europeas han rebotado de un modo bastante ordenado frente a sus homólogos estadounidenses.
En lo que respecta al S&P 500 y al Dow Jones de Industriales en particular, el rally les llevó hacia nuevos máximos históricos de una forma muy vertical que, como sabemos, es imposible de mantener.
En este sentido, mientras las acciones europeas no repuntaron durante las últimas semanas, tampoco devolvieron muchas de sus ganancias desde los mínimos de mediados de octubre.
Si observamos el gráfico del Euro Stoxx 50, el repunte hasta ahora ha fracasado en el movimiento hacia su zona de resistencia en la que confluyen la media móvil de 50 y 200 sesiones (líneas amarilla y roja, respectivamentey), así como el 50% de la zona de retroceso de todas las caídas desde los máximos vistos en verano hasta mediados de octubre.
Considerando este índice durante el verano, el índice creó un notable máximo decreciente y con las ventas de octubre rompiendo importantes líneas de soporte (es decir, cayeron hacia un mínimo decreciente), y es probable que veamos cómo otro máximo decreciente se materializará antes de que se desarrolle el rally de final de año hacia otro máximos decreciente.
Dado el "pegajoso" último rally, no obstante, lo que necesitan los bajistas es ver la confirmación de que tenemos un máximo decreciente antes de probar al índice desde el lado corto.
Especialmente, una ruptura por debajo de la zona de 3.050 sería necesaria. Esto será probablemente una estrategia de corta duración y los traders e inversores activos podrían empezar a pensar en comprar el índice de nuevo de cara a aprovecharse de un rally de fin de año.
Este rally, sin embargo, tampoco debe sobrepasar la zona de resistencia mencionada antes de caer de nuevo a principios de 2015.
Mientras muchos índices de acciones en Europa tienen un aspecto similar al Euro Stoxx 50, es decir, están rebotando desde máximos decrecientes, el índice suizo SMI, gracias a su fuerte influencia de acciones ligadas al sector salud, han protagonizado una increíble reversión en forma de V que se parece bastante a la del Dow Jones y el S&P 500.
El rally en los últimos tiempos ha sido demasiado "empinado" para mantener este ritmo y es probable que se mantenga un movimiento de reversión a la media, y que podría encontrar sorporte alrededor de la media móvil simple de 200 días cerca de los 8.500 puntos.
Desde una perspectiva más amplia, sin embargo, el SMI parece que va a continuar al alza de cara al año que viene, sobrepasando los máximos de 2014 en niveles de 8.875 puntos.