Hoy me ha preguntado el primo de mi vecino (no va con segunda intención) si podía contar esta vez él mismo cómo había transcurrido su operativa en el Dax la última sesión que había operado, y por supuesto, le dejo que esta vez escriba él, y copio el email que me ha enviado:
Seguro que hoy estarían orgullosos de mí tanto Forrest Gump, como su madre, ya que he llevado a la práctica una de sus más sabias sentencias: de nuevo, pese a saber la teoría, he vuelto a hacer tonterías, he sido un tonto en el mercado...
Creo que comenté alguna vez que los que entienden de verdad de esto (sigo siendo un aprendiz, pero acabaré también entendiendo algún día igual que ellos, por qué no), insisten en que no es malo premiarse de vez en cuando, cuando las cosas salen bien, pero no por casualidad, o a cara o cruz, sino porque uno ha hecho las cosas disciplinada y metódica y sistemáticamente (que en este caso significa seguir tu propio sistema sin ninguna EXCUSA, así en mayúsculas, ni excepciones), y también dicen que no está de más castigarse precisamente cuando uno se salta sus propias normas.
Por desgracia no tengo playa cercana para bañarme en agua fría (cosa que tampoco sería un castigo, porque me encanta y hasta me relajaría), pero algo tengo que probar. Mi novia me propone que le obsequie con regalos caros, lo cual igual no es mala idea... De momento, y como trato de seguir el sistema que me enseñaste y tengo que reconocer cuando me he equivocado, y reconocer, aunque me duela, cuándo no he sido disciplinado, y así aprender de mis errores, mejorar y avanzar y si puedo (como haces tú) ayudar a los demás contando mis experiencias en alto, y por éso, me califico hoy como TONTO por haber hecho algunas tonterías como ésta:
- Mi estado físico no era hoy ni mucho menos el adecuado y debería haber estado en el médico en vez de en la pantalla. De sobra es sabido por todos los traders que el estado mental y físico influye sobremanera en la percepción de los gráficos. Si estoy así otro día, no operaré, o lo haré en simulado.
- He hecho una primera entrada completamente acertada, pero sin saber por qué y sin que me salte el stop, he hecho un absurdo "reverse", girándome en el sentido de la operación y no contento con ello, y viendo que me había equivocado, he realizado repetidos "disparos" y entradas al mercado sin sentido, y sin ocasión ni fundamento.
- Me he dejado condicionar por dichas entradas malas y no he sabido esperar ni tener paciencia para que se produjera una auténtica señal de entrada...sin recordar que aunque te equivoques en una, hay que saber aguantar hasta la siguiente, olvidándote de lo anterior y sin realizar salidas absurdas con las que he pretendido compensar lo previo.
En definitiva, aunque he acertado con las entradas, pero no he sabido tener paciencia suficiente y he pretendido ver absurdos giros en lo que eran simples retrocesos, sufriendo sin sentido, y estando operando en día con mis facultades físicas y mentales completamente perjudicadas...
Entré en corto en el Dax, a través de CFDs, con 4 contratos y mi tontería fue cerrar rápidamente la operación, hacer un "reverse" y girarme, solamente porque había habido un retroceso de 3 puntos y sin haber saltado el stop; que consiste, para el que no lo sepa, en darse la vuelta, es decir, cerrar esos 4, y a su vez comprar otros 4 en una misma operación, lo cual no es demasiado recomendable y hasta muy costoso y acabando esa gloriosa operación con -26 ticks, y si hubiera sabido aguantarla, me hubiera proporcionado +35 ticks...
En vez de pararme a pensar y reflexionar, volvía a entrar y salir, pero ya en un estado de nervio y con ganas de revancha y con resultados dispares: +8, -14, +6, -5..., hasta ponerme con un global de -28 ticks. Paré un momento a reflexionar y me prometía realizar la última entrada, y esta vez sí que seguí el sistema que debía seguir y conseguí terminar el día al menos con +3 ticks a mi favor. Positivo pero no contento.
Pues poco más tengo que añadir...
Yo siempre insisto en que es necesario obligarse a analizar las operaciones que uno realiza en su sesión, y en éste caso, al apuntar las entradas en su diario de trading, habrá podido comprobar que simplemente siguiendo estrictamente las reglas, el plan, con 2 entradas hubieran valido (la primera y la última, e independientemente del resultado que hubiera obtenido con ellas, hubieran sido conforme a mi sistema, a mis normas, y que además, en este caso, hubieran sido claramente positivas), y ni hubiera sufrido ni se hubiera equivocado tanto.
Hay que aprender día a día y quedarse también con cosas buenas: la vida (y el tráding), sigue siendo una caja de bombones, y sigue habiendo, muchas, muchas oportunidades, y muchos, muchos bombones, y aunque alguno nos haya salido amargo, siempre hay que he saber reaccionar y seguir probando hasta encontrar nuestro favorito, el que nos consiga endulzar el día... y nuestra cuenta..