Locura bursátil: ¿Es el momento de la estrategia ’Taco’?
Volatilidad.
Todos sabíamos que se avecinaba, pero no sabíamos exactamente cómo se desarrollaría.
Un marco macroeconómico claro es fundamental para ser asignadores de capital disciplinados y pacientes.
Con esto en mente:
El oro, como porcentaje de la capitalización del mercado global, se mantiene en torno al 20%.
Eso todavía está lejos de los niveles máximos observados en ciclos anteriores.
Muy lejos.
Es una señal útil para saber dónde nos encontramos en el reequilibrio general de activos financieros a activos reales.
Hay mucha emoción en el mercado hoy.
Retroceded un poco, observad el gráfico a largo plazo y planificad en consecuencia.
¿Por qué el oro está destinado a explotar?
1. Deuda global en máximos récord: el mundo está nadando en un océano de deuda que jamás podrá pagarse.
2. La inflación como el camino de menor resistencia: para los gobiernos, devaluar la deuda mediante la inflación es la única salida política viable.
3. Bancos Centrales sub-expuestos: el oro todavía representa menos del 30% de los activos de reserva de los bancos centrales; el margen de compra institucional es masivo.
4. Desglobalización creciente: en un mundo fragmentado, los activos neutrales y soberanos (como el oro) se convierten en la moneda de confianza.
5. Carteras 60/40 en busca de alternativas: el modelo tradicional de inversión ha muerto; el capital busca desesperadamente seguridad real.
6. Déficits fiscales estructuralmente insostenibles: el gasto público descontrolado garantiza la devaluación continua de las divisas.
7. Producción de oro estancada: la oferta física no crece; la minería global ha llegado a una meseta de producción.
8. Escasez de nuevos descubrimientos: ya no se encuentran grandes yacimientos; el oro es cada vez más difícil y costoso de extraer.
El gráfico no miente.
Estamos apenas al comienzo de un nuevo ciclo del oro.
Mientras el mercado se deja llevar por el pánico o la euforia momentánea, los que entienden la macroeconomía están posicionándose para la mayor transferencia de riqueza hacia activos reales de nuestra generación.

