Locura bursátil: ¿Es el momento de la estrategia ’Taco’?
XAUUSD La onza de oro atraviesa una fase de corrección dentro de su estructura principal. Sin embargo, el proceso correctivo podría estar acercándose a su tramo final, habilitando nuevamente escenarios de compra en la zona de 4.900. Al aproximarse a ese nivel, será clave confirmar si la demanda sostiene la continuidad alcista o si se trata únicamente de un rebote técnico.El sesgo vendedor se mantendrá activo solo bajo una condición concreta: que el precio logre sostenerse por debajo de 4.700. En ese caso, podrían habilitarse estrategias de corto plazo con foco en 4.650. No obstante, en el contexto actual no se identifican argumentos fuertes para una caída prolongada: el mercado ya descontó gran parte de la incertidumbre asociada a la Reserva Federal, especialmente luego de la confirmación del nuevo candidato impulsado por la administración Trump.El nivel estructural de referencia continúa siendo 5.000. Por debajo de ese umbral, el mercado permite revaluaciones tácticas. Por encima de 5.000, la lectura se refuerza en favor de una reanudación alcista hacia máximos, sin descartar proyecciones superiores en un escenario de expansión de tendencia.
EURUSD El eurodólar mantiene un sesgo predominantemente vendedor, con el precio operando por debajo del área de 1.1900. Aun así, los rebotes técnicos compradores continúan apareciendo en torno a 1.1850–1.1840, zona que funciona como rebote comprador de corto plazo. Mientras el par se mantenga debajo de 1.1900, la preferencia favorece la continuidad de ventas en rebotes. Solo una recuperación sostenida por encima de esa región abriría espacio para un cambio de dinámica y para considerar un recorrido correctivo más amplio. Hasta tanto eso no ocurra, el mercado permanece condicionado por presión bajista y demanda defensiva limitada.
GBPUSD La libra esterlina conserva un comportamiento similar al del euro: predominio de debilidad frente al dólar, con rebotes que tienden a ser contenidos por zonas de resistencia de corto plazo. En este marco, la lectura técnica favorece estrategias de continuación bajista mientras el precio no recupere niveles clave de control.La confirmación de un giro alcista requeriría no solo rebotes puntuales, sino consolidación por encima de resistencias relevantes, con señales claras de absorción de oferta. En ausencia de ese escenario, el sesgo continúa siendo de ventas en recuperación.
USDCAD se mantiene como un par sensible al equilibrio entre fortaleza del dólar y expectativas de commodities, especialmente energía. Técnicamente, cuando el dólar se sostiene firme, el par tiende a estabilizarse o retomar subas; cuando el dólar se debilita, aparecen presiones de retroceso.En el corto plazo, la clave será si el precio logra sostener zonas de soporte y mantener estructura de mínimos ascendentes. Si el mercado confirma esa condición, la lectura favorece continuidad alcista. Si, por el contrario, pierde soportes relevantes, se habilita una corrección más profunda antes de retomar dirección.
Índice del Dólar (DXY)El continúa siendo el termómetro central para interpretar el comportamiento de divisas mayores y metales. En el contexto actual, el DXY se sostiene con fortaleza relativa, impulsado por expectativas monetarias y una demanda defensiva que aún no desaparece.Mientras el índice conserve estructura de soporte y no muestre señales claras de quiebre, el dólar seguirá condicionando a la baja a pares como EURUSD y GBPUSD, y limitará la expansión alcista del oro salvo que el metal encuentre demanda estructural suficiente para desacoplarse. Un giro bajista del DXY, en cambio, sería el catalizador natural para reactivar rebotes en divisas y favorecer una continuidad alcista más limpia en metales.

