Por Blanca Rodríguez
MADRID (Reuters) - El Gobernador del Banco de España, Luis María Linde, advirtió el miércoles que la incertidumbre provocada por la crisis en los países emergentes ha aumentado los riesgos para la economía española, recomendó no cejar en las reformas y admitió que hay riesgo de incumplimiento en los objetivos de déficit.
"Han aumentado los riesgos de desviación a la baja, lo que acrecienta la importancia de mantener las políticas que han permitido la recuperación económica, la creación de empleo y la corrección de los desequilibrios", dijo Linde en una comparecencia en el Senado.
Linde mencionó la desaceleración económica global por el deterioro de economías emergentes, particularmente China y "las dificultades para valorar su verdadero alcance a medio plazo", con efectos sobre los mercados bursátiles y cambiarios y "muy probablemente sobre el momento en el que la Reserva Federal decidirá subir sus tipos de interés".
Precisamente, Linde dijo que el abandono de las políticas monetarias expansivas por parte de los grandes bancos centrales y su efecto sobre los mercados van a ser vitales y deberían realizarse progresivamente y evitando movimientos traumáticos en los mercados.
"Esa es la gran incógnita que tenemos en estos momentos, cómo salir de esa política monetaria tan laxa (...) todo indica que Estados Unidos va a empezar a salir", dijo. "Aparte de salir lentamente (...) lo que hay que intentar los bancos centrales es no dar marcha atrás, que no haya vaivenes que incrementen la volatilidad".
En todo caso, el funcionario destacó el crecimiento del uno por ciento del PIB nacional en el segundo trimestre en un contexto de debilidad en la zona euro y proyectó que la trayectoria expansiva continuará en la segunda mitad del año, manteniendo su previsión de un crecimiento ligeramente por encima del tres por ciento en 2015 gracias a la expansión de la demanda nacional por aumento de rentas y crédito.
NO CEJAR EN LA CONSOLIDACIÓN FISCAL
A tres meses de las elecciones generales, Linde dijo a los senadores que "resulta ineludible perseverar en la estrategia de
consolidación fiscal que debe conducir a la estabilización y la reducción posterior de la ratio de deuda pública".
El mandatario destacó que con los datos de contabilidad nacional hasta mayo, con un déficit del 2,2 por ciento del PIB, resultará imprescindible que los ingresos y/o la contención del gasto en lo que resta del año superen los registros de los primeros meses del año.
De hecho, reconoció que los riesgos macroeconómicos tienen una especial relevancia en las metas de deuda y déficit y señaló que eventuales incumplimientos provocarían además incrementos en los costes de financiación que, por si mismos, complicarían los objetivos.
"La materialización de algunos de los riesgos sobre el crecimiento (...) o un potencial encarecimiento de los costes
de financiación, harían más difícil el cumplimiento de los compromisos de déficit público, que debe seguir siendo el
principal objetivo de la política presupuestaria en nuestro país".
"Los logros en el terreno de la consolidación fiscal se encuentran detrás de las mejoras de la credibilidad de nuestra
política económica en los últimos años y el mantenimiento de esta credibilidad exige continuar y finalizar el proceso de corrección de los desequilibrios fiscales".
La secretaria de Estado de Presupuestos, Marta Fernández Currás, reiteró sin embargo en una comparecencia posterior el mensaje del Ejecutivo de que España cumplirá la meta del 4,2 por ciento del PIB fijada por Bruselas para este año, y esgrimió nuevas cifras de este verano para defender su tesis.
Sin detallar porcentajes con respecto al PIB, Curras dijo que con datos consolidados del primer semestre, la Administración Central había reducido su déficit un 15 por ciento y las Comunidades Autónomas en casi un 20 por ciento, mientras que los Ayuntamientos habían duplicado su superávit.
Hasta julio, sin tener las cifras de las corporaciones locales, el déficit se ajustó un 15 por ciento, mientras que la reducción del Estado en agosto superaba ya el 20 por ciento.