Por Julio Sánchez Onofre
Investing.com - “Si alguien tiene una bola de cristal, realmente me gustaría tomarla prestada”, bromeaba Elon Musk, fundador y director ejecutivo de Tesla (NASDAQ:TSLA), en una llamada con inversionistas y analistas por la tarde del miércoles tras la presentación del reporte financiero para el primer trimestre de la automotriz, mismo que decepcionó a los inversionistas y le ha llevado a perder más de 8% en Wall Street.
A las 09:40 horas, tiempo de la ciudad de México, las acciones de Tesla se desplomaban 8.50% al cotizar en 165.25 dólares en la sesión de este jueves.
Aun sin una visión clara sobre el panorama económico, el magnate ha dado un pronóstico “meteorológico” que avizora un entorno difícil que durará un año, por lo menos, y que impactará tanto para el sector automotriz como para el desarrollo de los componentes de sus vehículos eléctricos.
“Solo estoy especulando: un clima de tormentas durante aproximadamente 12 meses y luego, siempre que no haya comodines geopolíticos importantes que aparezcan, las cosas comienzan a ponerse soleadas alrededor de la primavera del próximo año”, pronosticó.
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Este entorno complejo comienza a resentirse. Durante la llamada, Musk refirió que los mercados de materiales y componentes relacionados con la manufactura de vehículos eléctricos “no son súper líquidos” por lo que existen desajustes en la oferta y la demanda y poca estabilidad en los precios.
A esto se sumó el presidente financiero de Tesla, Zachary Kirkhorn, pues consideró que los precios de los materiales de las baterías “han sido un gran punto de dolor en nuestra estructura de costos durante los últimos dos años y todavía estamos en el punto máximo de dolor para los productos básicos en nuestra estructura de costos”.
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La Fed y el desempleo
Para Musk, la política monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) que se encuentra en un nivel restrictivo, así como las crecientes noticias sobre los despidos masivos en el sector privado han desalentado la compra de vehículos automotores.
“Realmente hay dos factores macro que son muy complicados, el mayor es la tasa de interés, por lo que si las tasas de interés son muy altas, eso es cuando cada vez que la Reserva Federal sube las tasas de interés, eso hace que los automóviles sean menos asequibles”, explicó a los inversionistas.
El segundo factor, relacionado con la incertidumbre económica, también provoca que las personas pospongan decisiones de grandes compras, incluyendo vehículos nuevos.
“Esto es una reacción natural del ser humano. Si la gente está leyendo sobre los despidos y otras cosas en la prensa, es como si estuvieran preocupados porque podrían ser despedidos, por lo que, naturalmente, dudarán un poco más para comprar un automóvil nuevo”, sostuvo.
Para estimular la demanda, Tesla ha recurrido a una política de recorte de costos, lo que ha significado un sacrificio en las ganancias y los márgenes.
Este aspecto fue algo que los mercados castigaron en su reporte del primer trimestre, pues informó de una caída de 22% en sus ganancias netas al sumar 2,931 millones de dólares, así como una reducción en su margen bruto hasta 19.3% desde el 29.1% del mismo periodo del año pasado y por debajo del 22.4% esperado por los analistas de Refinitiv.