Fráncfort (Alemania), 15 mar (.).- La compañía alemana de suministro energético y de redes E.on (ETR:EONGn) tuvo en 2022 un beneficio neto atribuido de 1.831 millones de euros, un 61 % menos que un año antes, y va a aumentar sus inversiones en la transición energética.
E.on informó hoy de que la facturación mejoró el pasado ejercicio hasta 115.660 millones de euros (+50 % que un año antes).
El resultado operativo antes de extraordinarios fue en 2022 robusto, de 5.197 millones de euros (+10 % que un año antes), por el negocio de redes de distribución de energía y pese a los problemas en los mercados de la energía europeos y un entorno macroeconómico volátil.
El consejero delegado de E.on, Leonhard Birnbaum, dijo que "la descarbonización, la transición energética y la expansión de la infraestructura deben acelerarse mucho".
Por ello E.on prevé aumentar sus inversiones hasta 33.000 millones de euros hasta 2027 (antes preveía inversiones de 27.000 millones de euros)
Más del 95 % de estas inversiones serán para cumplir los criterios de sostenibilidad de la Unión Europea (UE).
El consejero delegado de E.on también espera que "los reguladores y legisladores creen las condiciones necesarias" para la transición energética.
"2022 fue un año muy desafiante para nosotros, para todo Europa y especialmente para los mercados de la energía", añadió Birnbaum.
El beneficio operativo bruto (Ebitda) antes de extraordinarios subió el pasado ejercicio hasta 8.059 millones de euros (+2 %), el negocio de redes contribuyó con 5.500 millones de euros.
Tuvieron un efecto negativo en los resultados los precios de las materias primas más elevados, el invierno cálido y costes más elevados para cubrir pérdidas en algunos mercados europeos.
La dirección propondrá el reparto de un dividendo de 0,51 euros por acción por el 2022 y tiene como objetivo aumentar el dividendo en hasta 5 % anualmente hasta 2027.
E.on prevé en 2023 un Ebitda antes de extraordinarios entre 7.800 y 8.000 millones de euros.