Alibaba (NYSE:BABA), el gigante chino dedicado al comercio electrónico, está presentando un aumento de sus ingresos continuo y nuevos planes de inversión que muestran expectativas de futuro, tanto en China como en el resto del mundo. Sin embargo, con la guerra comercial, su crecimiento en ventas se ve amenazado por un debilitamiento de la economía, pudiendo llegar a afectar a la salud financiera de los hogares.
Ya en el cierre de su año fiscal, el pasado marzo, presentó un aumento anual del 51% en sus ingresos y del 242% con respecto al anterior trimestre. Esto ha sido gracias al plan de negocio que sigue basado en la penetración en ciudades menos desarrolladas, la especialización del comercio local y su globalización.
La empresa sigue registrando incrementos de ingresos en cada uno de sus negocios. En el comercio chino ha logrado aumentar su “mobile MAUs” (mide la retención de usuario en la aplicación) un 10,24% con respecto al año pasado, lo cual también se tradujo en un incremento de ventas. Un 70% de este incremento fue impulsado por las ciudades menos desarrolladas. También tuvo crecimientos en los ingresos de Taobao y Tmall, en este último caso gracias a las nuevas técnicas que utiliza para saber cuáles son los productos más demandados. Respecto al cloud computing, la empresa ha crecido un 76% a lo largo del último año y se ha convertido en el mayor proveedor de cloud computing en Asia-Pacífico según Gartener (abril 2019).
De cara al futuro, presenta posibles mejoras en su evolución debido a una continuación de su crecimiento y diversificación. Alibaba no está siendo de las más afectadas por la guerra comercial, sino que también está aprovechando de esta situación.
Con las tensiones comerciales en China se está produciendo una menor dependencia del exterior. Alibaba no se quiere quedar atrás y ha lanzado su primer chip, llamado XuanTie 910, el cual cuenta con un formato de código abierto que también le permite su utilización en otros países, gracias al cumplimiento de la regulación. Las intenciones de China son un aumento de la producción nacional de chips para que en un futuro puedan autoabastecer sus propios productos con estos.
Por otro lado, Alibaba se mete en el sector financiero, viendo el crecimiento de las pymes en China y el alto porcentaje de la economía china formado por las mismas. El gran crecimiento de estas empresas ha producido un cuello de botella en cuanto a las peticiones de préstamos por parte de éstas. Alibaba quiere aprovechar esta oportunidad con su banco digital, MYbank, a través del cual concede préstamos, logrando una gran eficiencia gracias la poca privacidad de datos de estas empresas que existe en China. Por último, afianza su crecimiento en el cloud computing con la integración de Fortinet Security Fabric, lo que incentiva la captación de nuevos clientes gracias al aumento de seguridad que va a proporcionar.
Aunque, a lo largo de sus resultados trimestrales se puede apreciar una disminución de su margen EBITDA a pesar del aumento de sus ingresos, esto es debido a que la empresa está focalizándose en una mayor penetración en nuevos negocios y ciudades y en la fidelización. De tal manera que, a pesar de estar disminuyendo el margen, está cumpliendo sus objetivos de penetración en nuevos negocios y ciudades, lo que se puede ver también traducido en un incremento de sus ingresos. Mientras tanto, además de sus ingresos también está aumentando su beneficio neto.
En conclusión, la empresa presenta ratios por encima de la media de su industria y buenas expectativas de crecimiento gracias a su diversificación y expansión. A pesar de ello, existe cierta incertidumbre en el corto plazo debido al aumento de las tensiones comerciales. Por lo que deja entrever que puede tener potencial a largo plazo.