Las bolsas europeas abrieron claramente en positivo, motivadas por la buena sesión de recuperación que tuvo ayer Wall Street. Sin embargo, transcurrida menos de una hora de sesión, se desataban las ventas y los selectivos europeos giraban a números rojos, muy claros a esta hora.
El motivo del repentino cambio de humor de los inversores está en el miedo que provocan las elecciones francesas del próximo domingo.
Hasta cuatro candidatos presentan una intención de voto comprimida en un margen tan estrecho que prácticamente resulta un empate técnico. Macron lideraría la intención de voto, con cerca del 23%; seguido de cerca por Le Pen, con un 22%. Esto no ha variado demasiado durante las últimas semanas. Sin embargo, el candidato de extrema izquierda, Mélenchon, se sitúa en tercera posición, con un 19,5%, y en claro ascenso. En cuarta posición estaría en otrora favorito Fillon, con un 19%.
La bolsa de indecisos se estima en un 30%; por lo que todo podría pasar. El peor escenario posible para los mercados sería que pasaran a la segunda vuelta los candidatos extremistas Le Pen y Mélenchon: si el lunes se confirmase ese escenario, los desplomes bursátiles durante las próximas semanas estarían prácticamente asegurados. En cualquier otro escenario, en el que Macron pasase a la segunda ronda, las cosas podrían relajarse mucho, toda vez que cualquier candidato extremista tendría muy pocas opciones de ganar.
Pero, además del asunto electoral francés, el riesgo geopolítico, que tanto preocupó la semana pasada, sigue también muy alto.
Estados Unidos ha declarado que se le ha acabado la paciencia con Corea del Norte, que sigue provocando y no parece que tenga ninguna intención de detener sus ensayos de misiles balísticos. En Siria sí que parece que las cosas se han relajado en los últimos días, pero en cualquier momento, podrían volver a complicarse. Por su parte, Turquía es un nuevo invitado a la fiesta de la inestabilidad política.
Ayer Wall Street subió con claridad. El Dow Jones se anotó un 0,9%; el S&P 500, un 0,86%, y el Nasdaq, un 0,89%.
Probablemente, el hecho de que no se hayan producido novedades negativas en el frente geopolítico desde el jueves pasado, es una de las razones que impulsó ayer las compras. También parece que hay altas expectativas con la temporada de presentación de resultados del primer trimestre en la que estamos inmersa.
Pasó desapercibida una declaración del secretario estadounidense del Tesoro, en la que dijo que no se aprobará la reforma fiscal antes del verano.
En Asia, tenemos subidas del Nikkei del 0,35%, y suaves caídas de la Bolsa de Shanghái. Recordemos que China publicó ayer un dato de crecimiento durante el primer trimestre del 6,9%, por encima de lo esperado.
Hoy hemos conocido que el precio de las viviendas chinas ha subido en marzo un 11,3%. Esta tarde conoceremos en EE.UU. los permisos de construcción y el inicio de viviendas en marzo a las 14:30h; y la producción industrial y la capacidad de utilización de marzo a las 15:15h.
En resultados empresariales, conoceremos los de Johnson & Johnson (NYSE:JNJ), Harley Davidson (NYSE:HOG), Bank of America (NYSE:BAC), Goldman Sachs (NYSE:GS), Yahoo! (NASDAQ:YHOO) e IBM (NYSE:IBM).
En divisas, el EUR/USD cotiza en 1,0650, mientras que las materias primas tienen un mal día, y el crudo cotiza en 55,40 dólares.
En resumen: el frente geopolítico se hace cargo del rumbo de los mercados, destacando claramente la aversión al riesgo que generan las elecciones francesas del próximo fin de semana. Las bolsas empezaron el mes de abril muy sobrecompradas, y parece que la corrección es ahora una realidad.